El puente de l’Assut de l’Or ya luce totalmente renovado. El Ayuntamiento de València finaliza esta semana las obras de reparación y mantenimiento programado del Pont de l’Assut de l’Or, el icónico puente atirantado que cruza el Jardín del Túria a la altura de la Ciutat de les Arts i les Ciències. La actuación ha reforzado la seguridad de la estructura y ha prolongado su vida útil tras años sin trabajos de reparación de envergadura.

Diseñado por el arquitecto Santiago Calatrava e inaugurado el 11 de diciembre de 2008, el puente es una de las infraestructuras más emblemáticas de la ciudad. Las obras se han acometido después de que una inspección municipal realizada en 2025 detectara problemas de corrosión, fisuras y blandones en distintos puntos de la estructura, lo que aconsejó una intervención integral para garantizar su seguridad y alargar su vida útil.

Los trabajos, iniciados el pasado mes de mayo con un plazo de ejecución de 110 días, se han desarrollado en horario nocturno —con el puente cortado al tráfico en ambos sentidos entre las 22.00 y las 6.30 horas— para mantener la circulación habitual durante el día. La intervención ha incluido la reparación de fisuras, el saneamiento de la corrosión, la substitución de elementos de contención, la inspección y el repintado del pilón y la inspección de los tirantes.

El concejal de Urbanismo y Vivienda, Juan Giner, ha destacado que el puente de l’Assut de l’Or es uno de los más emblemáticos de València y ha recordado que no se sometía a una reparación de envergadura desde hace muchísimos años. “Actuaciones de mantenimiento como esta son las que garantizan que nuestras grandes infraestructuras sigan siendo seguras y duraderas para el conjunto de la ciudad”, ha añadido Giner.

Complejidad de los trabajos

La complejidad de la estructura ha obligado a combinar distintos medios de trabajo en altura. Para el repintado del pilón se han empleado plataformas elevadoras de hasta 80 metros de altura y un equipo de alpinistas que ha trabajado hasta la cota de 125 metros, con la limpieza y el saneamiento previos de la superficie y el repintado de las placas de anclaje del mástil.

En los tirantes, personal especializado ha inspeccionado los cables principales y de retenida y ha repintado tanto los tirantes como sus capots y elementos de protección. En los estribos se han eliminado las humedades y las entradas de agua en el recinto de las bielas de anclaje, se han limpiado los paramentos de hormigón, se han inspeccionado los aparatos de apoyo del estribo sur y se han sustituido las tapas y los marcos de acceso a los topes sísmicos.

La actuación se ha completado con la reparación y la substitución de los dispositivos de rescate del sistema anticaída situado en el interior del pilón —previa inspección y homologación— y con la revisión del drenaje del tablero, que ha incluido la limpieza de los colectores de pluviales, la protección de las zonas de apoyo frente a las entradas de agua y la reparación de puntos de corrosión en el interior del cajón metálico que forma el nervio central.

Por último, el Ayuntamiento ha renovado el balizamiento del puente para cumplir la normativa de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA) en materia de servidumbre aeronáutica ya que la infraestructura supera los 100 metros de altura. Las balizas se distribuyen en cuatro niveles —a 31,80, 63,60, 95,40 y 127,20 metros— en las caras este y oeste del pilón, con señalización diurna de luz blanca y nocturna de luz roja.

El puente

Salvo los estribos, de hormigón, la estructura es completamente metálica. El pilón, fabricado en acero S460N, alcanza los 117 metros de altura sobre el tablero, presenta directriz curvilínea con sección hueca variable y se desploma unos 60 metros hacia el sur. La longitud total de la infraestructura es de 324 metros y se sitúa entre el Àgora y el Museu de les Ciències, con una apertura principal de unos 150 metros libres y un plano único de tirantes en el centro de la sección.