Incendio en Benicalap. Ayuntamiento de Valencia
Incendio en Benicalap. Ayuntamiento de Valencia

La Policía Nacional ha detenido a cuatro operarios como presuntos autores de un delito de imprudencia grave por el incendio declarado este jueves en los bajos de dos edificios de la calle Picayo, en el barrio de Benicalap, en València. El fuego, que provocó una intensa columna de humo visible desde distintos puntos de la ciudad, obligó a desalojar de forma preventiva a unos 80 vecinos, aunque no se registraron heridos.

Según ha informado la Policía Nacional a la agencia EFE, los detenidos son cuatro hombres de 35, 39, 48 y 49 años, dos de nacionalidad argelina, uno español y otro rumano.

Las primeras investigaciones apuntan a que los bajos, que habían sido desalojados previamente por orden judicial, estaban siendo objeto de trabajos posteriores de acondicionamiento. En concreto, los operarios realizaban labores de soldadura con maquinaria eléctrica en un espacio donde, presuntamente, todavía había materiales inflamables, una circunstancia que habría desencadenado el incendio y motivado las detenciones por una supuesta imprudencia grave.

El fuego se declaró durante la tarde del jueves. Los vecinos alertaron a los servicios de emergencia tras escuchar un fuerte estruendo y observar una densa columna de humo negro acompañada de llamas que salían de los bajos.

La rápida propagación del incendio obligó a desplegar un amplio dispositivo de emergencias integrado por varias dotaciones de Bomberos, efectivos de la Policía Local de València, agentes de la Policía Nacional y una ambulancia para atender posibles afectados por inhalación de humo.

Desalojo preventivo y una compleja intervención de los bomberos

Como medida de precaución ante la gran concentración de humo, los servicios de emergencia ordenaron el desalojo de unas 80 personas residentes en los edificios afectados y en inmuebles próximos. Algunos de los vecinos tuvieron que realojarse temporalmente en centros municipales.

Las labores de extinción resultaron especialmente complicadas debido a la gran cantidad de enseres y materiales acumulados en el interior de los bajos, lo que favoreció la intensidad del incendio durante los primeros momentos. Ante las elevadas temperaturas y el riesgo existente, los bomberos iniciaron la intervención desde el exterior del edificio y llegaron a desplegar una autoescala para comprobar que las viviendas superiores no presentaban peligro para sus ocupantes.

Finalmente, las llamas quedaron confinadas a los bajos de los inmuebles y no causaron daños personales, aunque sí importantes desperfectos materiales.

La investigación continúa abierta para determinar con exactitud las circunstancias en las que se originó el incendio. Mientras tanto, los cuatro operarios permanecen detenidos como presuntos responsables de un delito de imprudencia grave, a la espera de que avance la instrucción del caso.