La investigación del doble asesinato de una mujer de 47 años y su hija de 12 en Xilxes ha dado un giro esta mañana. La Guardia Civil ha detenido al padre de la menor y expareja de la víctima, aunque por el momento solo le atribuye un presunto delito de quebrantamiento de condena o medida cautelar, tras reconocer que había mantenido contacto con ambas pese a tener una orden de alejamiento en vigor.
El arrestado fue interrogado durante varias horas en dependencias policiales después de que él mismo encontrara los cuerpos degollados el martes por la tarde en la vivienda familiar, situada a escasos metros del Ayuntamiento de la localidad. Según su versión, acudió al domicilio tras recibir a través de WhatsApp una fotografía en la que aparecía su hija muerta. Al llegar, aseguró que derribó la puerta a patadas y descubrió el doble crimen.
El hombre, con antecedentes por violencia de género había salido recientemente de prisión. Asegura que el supuesto autor del asesinato le envió un selfi desde la escena con el rostro cubierto. Esa misma imagen habría sido remitida también a otros contactos del teléfono móvil de la madre, entre ellos el jefe de la Policía Local.

La investigación se centra en la imagen enviada
Los primeros agentes que accedieron a la vivienda necesitaron un intérprete de lengua de signos para comunicarse con el padre, que presenta discapacidad auditiva. Madre e hija, sordomudas de nacimiento, llevaban varias horas fallecidas cuando fueron halladas.
El Grupo de Homicidios y el laboratorio de Criminalística de la Comandancia de Castellón analizan ahora la imagen enviada y los terminales móviles para tratar de identificar al autor material del crimen. Fuentes cercanas a la familia sospechan de la expareja por sus antecedentes, aunque la investigación continúa abierta.






