Primer examen de la PAU 2026 en una de las aulas de la UPV
Primer examen de la PAU 2026 en una de las aulas de la UPV. RRFDLC

La Prueba de Acceso a la Universidad (PAU) ha comenzado este martes en la Comunitat Valenciana en un contexto inédito en los últimos años. La convocatoria de 2026 llega rodeada de una huelga del profesorado que se prolonga desde hace semanas y de la implantación de un nuevo modelo de examen que refuerza el control académico y reduce la optatividad, lo que ha llevado a muchos a calificarla como una de las pruebas más exigentes de la última década.

En total, más de 25.000 estudiantes se examinan estos días en toda la Comunitat Valenciana, en un proceso que se desarrolla entre el 2 y el 4 de junio. A pesar del conflicto laboral, la Generalitat ha asegurado la normalidad del calendario mediante la imposición de servicios mínimos del 100%, garantizando tanto la realización como la corrección de las pruebas.

La situación educativa está marcada por una huelga docente que continúa activa desde el 11 de mayo y que ha provocado protestas, movilizaciones y un bloqueo parcial de las negociaciones entre sindicatos y Conselleria de Educación. Este conflicto ha añadido incertidumbre al desarrollo de la PAU, especialmente en lo relativo a la corrección de los exámenes y la participación del profesorado en el proceso evaluador.

Una PAU con más control y menos margen de elección

Más allá del contexto social, la convocatoria de 2026 introduce cambios relevantes en el modelo de examen que incrementan la exigencia percibida por el alumnado. Uno de los principales ajustes es la reducción de la optatividad, lo que obliga a los estudiantes a preparar un temario más amplio y a no poder descartar tantas partes del contenido como en años anteriores.

Además, se ha reforzado el enfoque competencial de las pruebas, con ejercicios que valoran de forma más intensa la capacidad de análisis, la argumentación y la relación entre conceptos, frente a la simple memorización. Este cambio busca evaluar habilidades más transversales, pero también eleva la dificultad percibida por parte del alumnado.

Minutos antes del inicio de la prueba de Castellano Lengua y Literatura
Minutos antes del inicio de la prueba de Castellano Lengua y Literatura

Otro de los aspectos destacados es el aumento del control en la corrección, con criterios más detallados y homogéneos entre tribunales. En los ejercicios de redacción, la expresión escrita —incluyendo ortografía, coherencia y riqueza léxica— tiene un peso mínimo del 10% de la nota, lo que refuerza la importancia del dominio lingüístico en todas las materias.

Mayor vigilancia y contexto de tensión

La PAU 2026 también llega con un refuerzo de las medidas de vigilancia para evitar el uso de dispositivos electrónicos durante los exámenes. Aunque estas medidas varían según tribunal, se ha intensificado el control para garantizar la igualdad de condiciones entre estudiantes.

Este incremento de la supervisión, unido al clima de huelga docente y a las protestas del profesorado, ha contribuido a la percepción de una selectividad especialmente estricta este año.

Aun así, las autoridades educativas insisten en que el proceso se está desarrollando con normalidad y que los tribunales han quedado constituidos sin incidencias relevantes. El foco ahora se traslada a los próximos días, cuando se completarán los exámenes y comenzará el proceso de corrección en un ambiente todavía marcado por la incertidumbre laboral.