A menos de una semana del inicio de las Fallas la actividad de las churrerías en la calle todavía no ha llegado. Los amantes de los buñuelos y el chocolate caliente ya cuentan los días para que el aroma a masa frita vuelva a impregnar las esquinas de la ciudad. Este año tocará esperar un poco más para disfrutar de uno de los rituales más esperados del imaginario común valenciano.
El Ayuntamiento de València ha autorizado 146 churrerías para las Fallas de València de 2026, pero ha retrasado once días su apertura respecto al año pasado. Los puestos podrán comenzar su actividad el lunes 2 de marzo y permanecerán abiertos hasta el jueves 19 de marzo.
La decisión se ha adoptado en el seno de la Mesa de Diálogo de las Fallas con el objetivo de “evitar molestias al vecindario”. Tradicionalmente, las churrerías se instalan coincidiendo con el fin de semana de la Crida, que este año se ha celebrado este domingo 22 de febrero. Sin embargo, al no haber actos festivos destacados en la calle durante esta semana, se ha optado por trasladar la autorización al siguiente fin de semana.
Once días menos de churros que en 2025
De este modo, las churrerías concentrarán su actividad en el tramo central y final de las fiestas, con un total de 17 días de funcionamiento. El consistorio defiende que la medida permite compatibilizar el ambiente fallero con el descanso de los vecinos, especialmente en zonas residenciales.
En comparación con las Fallas de 2025, el principal cambio es ese retraso en la apertura. El año pasado, los puestos comenzaron a instalarse a finales de febrero, coincidiendo con la Crida, lo que ampliaba el periodo para disfrutar de buñuelos y churros en la calle. En 2026, el calendario se ajusta y reduce en once días la presencia de estas paradas, sin renunciar a uno de los símbolos más dulces de las fiestas.















