Las primeras esculturas de las rutas literarias de Blasco Ibáñez serán Doña Manuela y el niño aragonés, dos de los protagonistas de la reconocida novela ‘Arroz y tartana’. Serán fundidas en bronce para ser las primeras esculturas de la ruta de personajes literarios y cinematográficos de la ciudad de València que se instalen en la calle. El artista Alfredo Llorens las ha modelado en barro y ya están en Arganda del Rey (Madrid) para iniciar los trabajos de fundición. Esta escena será instalada antes de final de año en la plaza del Mercat. Esta previsto que a final de año se instalarán en la plaza del Mercat.
En su propuesta, Alfredo Llorens representa al niño aragonés tal y como aparece descrito en ‘Arroz y tartana’. Aparece ataviado con “un traje de pana deslustrado en costuras y rodilleras y el pañuelo anudado a las sienes con una estrecha cinta”.
Por su parte, para la representación de Doña Manuela, Llorens se remite a la descripción del personaje que da inicio a la citada novela. Aparece envuelto el airoso busto en un abrigo cuyos faldones casi llegaban al borde de la falda, cuidadosamente enguantada, con el limosnero al puño.
“El niño aragonés es memoria de la ciudad y es testimonio de una sociedad al fin empática. Una sociedad en donde, incluso en medio de tiempos difíciles, la infancia nos importa a todos”, señala Llorens. En el caso de Doña Manuela, el artista describe su vida como “no ejemplar, en unos tiempos en que las sufragistas dan incluso sus vidas por los derechos de todas las mujeres. Pero muestra claramente un coraje y una determinación, incluso en su naufragio, que la asemeja a Emma Bovary o a Ana Ozores.
Ruta literaria y cinematográfica
La ruta literaria recoge personajes de un total de 15 obras literarias desde el Renacimiento hasta la actualidad. Todas ellas ambientadas en distintos puntos de València: ‘L’Espill’ o ‘Llibre de les dones’ (1460), de Jaume Roig; ‘Los locos de Valencia’ (1620), de Lope de Vega; ‘La campana de la Unión’ (1866), de Vicente Boix; ‘Arroz y tartana’ (1894), de Vicente Blasco Ibáñez; ‘Flor de mayo’ (1895), de Vicente Blasco Ibáñez; ‘La barraca’ (1898), de Vicente Blasco Ibáñez; ‘Cañas y barro’ (1902), de Vicente Blasco Ibáñez; ‘El río viene crecido’ (1960), de María Beneyto; ‘Els treballs perduts’ (1989), de Joan Francesc Mira; ‘Gràcies per la propina’ (1994), de Ferran Torrent; ‘Tranvía a la Malvarrosa’ (1997), de Manuel Vicent; ‘Bajo la lluvia’ (2000), de Miguel Herráez; ‘Les ales de Mercuri’ (2002), de Mariano Casas; ‘El mut de la campana’ (2003), de Josep Lozano; y ‘Babas de caracol’ (2006), de María García-Lliberós.
Por su parte, la ruta cinematográfica recoge escenarios de 10 largometrajes filmados y ambientados en la ciudad a lo largo del pasado siglo XX y el actual: ‘El faba de Ramonet’ (1933), de Juan Andreu Moragas; ‘El chico que robó un millón’ (1960), de Charles Crichton; ‘La maldición de la Pantera Rosa’ (1983), de Blake Edwards; ‘Un negre amb un saxo’ (1989), de Francesc Bellmunt; ‘Todos a la cárcel’ (1993), de Luis García Berlanga; ‘París, Tombuctú’ (1999), de Luis García Berlanga; ‘La gran aventura de Mortadelo y Filemón’ (2003), de Javier Fesser; ‘La mala educación’ (2004), de Pedro Almodóvar; ‘Las olas’ (2011), de Alberto Morais; y ‘Tomorrowland’ (2015), de Brad Bird.












