Los rostros detrás de la tragedia: diez vidas con historias que quedaron truncadas sobre las vías
Diez de las personas que han fallecido en el accidente ferroviario de Toledo.

Un día cualquiera, un viaje en tren. Una despedida que parecía rutinaria y un mensaje que se queda sin respuesta. Nadie imagina que una jornada normal puede convertirse en el último recuerdo compartido con alguien a quien quiere. Pero eso es lo que ha ocurrido tras el accidente ferroviario de Urda, en Toledo, donde al menos 69 personas han perdido la vida.

Las cifras permiten dimensionar la magnitud de la tragedia, pero no cuentan lo que había detrás de cada asiento: una familia que esperaba una llamada, unos amigos que aguardaban un reencuentro, compañeros de trabajo que no volverán a compartir una jornada o hijos que se han quedado sin la posibilidad de crecer junto a sus padres.

Mientras continúan las labores de identificación, empiezan a conocerse los nombres y las historias de algunas de las víctimas. Entre ellas hay personas de ámbitos muy diferentes, con trayectorias profesionales, aficiones y planes de futuro. Diez vidas que ayudan a poner rostro a una tragedia que va más allá de los números.

Fátima Báñez, la exministra que viajaba a un acto empresarial (59 años)

La exministra de Empleo y Seguridad Social Fátima Báñez es una de las víctimas más conocidas del accidente. La política onubense viajaba en el tren de Iryo con destino a Sevilla, donde tenía previsto participar en el Día de la Empresa, una jornada organizada por la Confederación de Empresarios de Andalucía que fue suspendida tras conocerse el siniestro.

Báñez fue ministra durante los gobiernos de Mariano Rajoy entre 2011 y 2018 y presidía la Fundación CEOE desde 2020. Su trayectoria estuvo ligada durante años a la política y, posteriormente, al ámbito empresarial. El Partido Popular y la organización empresarial confirmaron su fallecimiento.

Julieta Gallego, una joven atleta con una carrera por delante (24 años)

La tragedia también ha golpeado al deporte español con la muerte de Julieta Gallego Gámez. La joven era especialista en salto de longitud y pertenecía a la Agrupación Deportiva Sprint. Había cumplido 24 años apenas unas semanas antes del accidente y destacaba por sus resultados en competiciones nacionales.

Entre sus marcas figuraba un salto de 5,90 metros, conseguido en el Campeonato de España sub-23 en pista cubierta de 2023. También competía en pruebas de velocidad, como los 60 metros. Su club y la Federación Española de Atletismo han confirmado su fallecimiento y han trasladado sus condolencias por una pérdida que ha causado una profunda conmoción en el atletismo.

Antonio Acedo, el maquinista que creció entre trenes (36 años)

El ferrocarril formaba parte de la historia familiar de Antonio Acedo Meneses mucho antes de convertirse en su profesión. Natural de Móstoles, su padre había sido maquinista y su abuelo trabajó como electricista en Renfe. Él decidió seguir ese camino y comenzó su formación ferroviaria en 2012.

Era el maquinista titular del AVE de Renfe implicado en la colisión. Fuera del trabajo, disfrutaba de la fotografía, los viajes, el arte y las humanidades. También compartía imágenes y reflexiones en un blog personal. Su vida estaba vinculada a los trenes desde pequeño, una pasión que terminó convirtiéndose en parte de una tragedia que ha conmocionado al país.

Antonio Montero, referente en la Inspección de Hacienda

Antonio Montero Domínguez había dedicado buena parte de su trayectoria profesional al ámbito tributario. Era miembro del Cuerpo Superior de Inspectores de Hacienda y había ocupado puestos de responsabilidad en distintas delegaciones de la Agencia Tributaria.

Entre 2004 y 2016 fue subdirector general de Tributos del Ministerio de Hacienda. Su fallecimiento se conoció precisamente durante la celebración en Toledo del XXXVI Congreso de Inspectores de Hacienda del Estado. Allí, compañeros y responsables institucionales le recordaron como un profesional excelente y una persona muy querida.

Ana Martina Conte, una podóloga que comenzaba su nueva vida en Andalucía (32 años)

Ana Martina Conte Grand era argentina y había nacido en la provincia de San Juan. Se formó como podóloga en la Universidad de Buenos Aires y ejerció en su país junto a su hermano. En 2025 ambos trasladaron su residencia a Andalucía para comenzar una nueva etapa.

En el momento del accidente viajaba en el coche 7 del tren de Iryo junto a su hermano, que resultó herido y fue trasladado al hospital de Toledo. Según la información publicada por medios argentinos, el viaje estaba relacionado con una visita familiar por el nacimiento de una sobrina.

Antonio Vázquez, una vida dedicada al mundo del toro (75 años)

Antonio Vázquez, hermano del torero Curro Vázquez, también figura entre las víctimas mortales. Natural de Linares (Jaén), dedicó buena parte de su vida al mundo taurino. Primero fue novillero y posteriormente trabajó como apoderado de distintas figuras del toreo, entre ellas Cayetano Rivera y Pablo Aguado.

Viajaba en el tren de Iryo con destino a Sevilla para visitar una ganadería y preparar la próxima temporada taurina. La Fundación Toro de Lidia confirmó su fallecimiento y trasladó su apoyo a sus familiares y amigos.

Daniel Cabañas, un futuro maquinista que empezaba su camino (31 años)

En la cabina del AVE también viajaba Daniel Cabañas, que se encontraba realizando prácticas como maquinista. Vivía en Leganés y había mostrado desde hacía tiempo un gran interés por el mundo ferroviario.

Su ilusión era desarrollar su carrera profesional en el sector. Apenas un día antes del accidente había compartido en sus redes sociales una noticia relacionada con la adquisición de nuevos trenes de alta velocidad por parte de Renfe. Su historia es la de un proyecto profesional que acababa de comenzar y que quedó interrumpido en el siniestro.

César Vicente Sanz, el padre al que su hijo esperaba encontrar

Durante más de un día, el actor César Vicente mantuvo la esperanza de encontrar a su padre. Había difundido mensajes para tratar de localizarlo después de conocer que viajaba en el AVE siniestrado. Finalmente, su nombre apareció entre los fallecidos.

El intérprete compartió una carta de despedida en redes sociales acompañada de una fotografía de su infancia. En ella recordó el cariño, el apoyo y la comprensión que había recibido de su padre. Un mensaje personal que refleja una de las dimensiones más dolorosas de la tragedia: la de quienes pierden a una persona fundamental en sus vidas sin haber podido despedirse.

 

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María de los Ángeles Mazo, una emprendedora muy querida en su pueblo

María de los Ángeles Mazo había resultado herida en el accidente y fue trasladada a un centro hospitalario, donde finalmente falleció. Era vecina de Cuevas de San Marcos (Málaga), municipio al que se había trasladado hacía aproximadamente cinco o seis años.

Era propietaria de un pequeño alojamiento rural, el Hostal R-Conecta, y se había integrado en la vida de la localidad. El alcalde de Cuevas de San Marcos, José María Molina, la describe como una mujer emprendedora, sociable y muy querida por sus vecinos. El Ayuntamiento ha expresado su pesar por una pérdida que ha dejado profundamente afectada a la comunidad.

José Manuel Chacón, el guardia civil que volvía a casa (31 años)

José Manuel Chacón era sevillano y llevaba cinco años destinado en la Guardia Civil. Trabajaba en la Unidad Técnica de Policía Judicial de Madrid y residía en Las Rozas. Viajaba en el AVE de Renfe con destino a Sevilla, donde le esperaba su familia.

La angustia de sus allegados se vivió también en la estación de Santa Justa, hasta donde se desplazaron para intentar conocer su paradero. Allí recibieron finalmente la noticia de su fallecimiento. La Guardia Civil trasladó públicamente sus condolencias a sus familiares, amigos y compañeros.