València ha despedido este lunes a Miquel Navarro en una jornada marcada por la emoción, el reconocimiento y las muestras de afecto hacia uno de los escultores valencianos más destacados y reconocidos internacionalmente. Su Casa-Taller, situada en la calle Martí Gadea de Mislata, el espacio donde vivió y desarrolló buena parte de su trayectoria artística, se ha convertido en el escenario de un último adiós colectivo que ha reunido a familiares, amigos, artistas, representantes institucionales, profesionales del mundo de la cultura y numerosos vecinos y vecinas.
La capilla ardiente ha recibido durante toda la jornada la visita de numerosas personalidades del ámbito político y cultural valenciano, así como de personas vinculadas al mundo del arte que han querido acompañar a la familia y rendir homenaje al escultor. El alcalde de Mislata y presidente de la Fundació Miquel Navarro, Carlos Fernández Bielsa, ha sido el primero en firmar el libro de condolencias.
Entre las autoridades que han acudido a la Casa-Taller se encuentra la vicepresidenta del Consell, Susana Camarero; la consellera de Cultura, María del Carmen Ortí; la alcaldesa de València, María José Catalá; el expresident de la Generalitat Ximo Puig; el exconseller Ciprià Ciscar; la exdirectora del IVAM Consuelo Ciscar y la actual directora del museo, Blanca de la Torre. También han estado presentes representantes de otras corporaciones municipales, galeristas, coleccionistas y numerosas personalidades del panorama cultural.

Compañeros de profesión y amigos del artista, como Carmen Calvo, José María Yturralde y Vicente Marzal, tampoco han querido faltar a esta despedida. A lo largo del día, la Casa-Taller se ha llenado de flores, coronas y composiciones florales enviadas por instituciones, museos, fundaciones, asociaciones y colectivos que han querido expresar su reconocimiento y gratitud a Navarro.
Miquel Navarro: Un vínculo eterno con Mislata y València
El alcalde de Mislata, Carlos Fernández Bielsa, ha destacado el cariño y el respeto que el escultor despertaba tanto entre quienes tuvieron la oportunidad de conocerlo como entre quienes admiraban su obra. «Hoy Mislata ha despedido no solo a un artista universal, sino a un amigo generoso y humilde, a una persona profundamente vinculada a esta ciudad», ha señalado. Bielsa también ha subrayado el valor de la Casa-Taller como espacio de memoria y legado: «Será siempre el legado y el mayor tesoro que tendremos para guardar y cuidar su recuerdo».
Por su parte, la alcaldesa de València, María José Catalá, ha acudido a la capilla ardiente en representación de la Corporación y de la ciudad. Catalá ha calificado la jornada como «un día muy triste para la ciudad de València» y ha recordado a Navarro como uno de los creadores valencianos más importantes. «Creo sinceramente que València le debe mucho a Miquel», ha afirmado, convencida de que su obra alcanzará una mayor proyección con el paso del tiempo y continuará siendo motivo de orgullo para los valencianos.

Un legado artístico y humano para las futuras generaciones
La vinculación de Miquel Navarro con Mislata fue mucho más allá de su lugar de residencia. La localidad se convirtió en una pieza fundamental de su universo personal y creativo, acogiendo durante décadas el espacio en el que concibió y desarrolló algunas de las obras más importantes de su carrera.
Ese vínculo tendrá continuidad a través de la Fundació Miquel Navarro, a la que el artista realizó una generosa donación de más de medio millar de piezas, entre ellas varias de sus características ciudades escultóricas. Este patrimonio permitirá conservar, estudiar y difundir su producción artística, además de acercarla a las nuevas generaciones.
La Casa-Taller está llamada a desempeñar un papel esencial en la preservación y divulgación de este legado, con la aspiración de convertirse en uno de los espacios de referencia del arte contemporáneo en el área metropolitana de València.

Miquel Navarro, considerado uno de los grandes representantes de la Nueva Escultura Española, será enterrado este lunes por la tarde en el cementerio de Siete Aguas, junto a los restos de su madre.
Mislata despide así a su Hijo Predilecto con la tristeza de la pérdida, pero también con el orgullo de haber sido la ciudad que acompañó su vida y su creación artística. Su obra permanecerá como parte de la memoria cultural valenciana y su Casa-Taller como testimonio de una trayectoria que trascendió fronteras sin perder nunca sus raíces.














