Los valencianos ya conocen cuáles serán, previsiblemente, los dos festivos locales de los que disfrutarán en 2027. La Comisión de Bienestar Social, Educación, Cultura y Fiestas del Ayuntamiento de Valencia ha propuesto mantener las dos fechas tradicionales: el 22 de enero, festividad de San Vicente Mártir, y el 5 de abril, día de San Vicente Ferrer.
La propuesta aún deberá recibir el visto bueno definitivo del Pleno municipal, aunque todo apunta a que el calendario se mantendrá sin cambios. La elección permitirá que ambos festivos generen un puente. San Vicente Mártir caerá en viernes, mientras que San Vicente Ferrer volverá a celebrarse en lunes, enlazando con el fin de semana de Pascua, una circunstancia que facilitará dos periodos de descanso para quienes trabajen en la ciudad de València.
La decisión mantiene la línea seguida por el Ayuntamiento en los últimos años y conserva como festivos locales las dos celebraciones más arraigadas de la ciudad. Por un lado, el 22 de enero, dedicado a San Vicente Mártir, patrón de Valencia, será el primer festivo local del año.
El segundo llegará el 5 de abril, lunes de San Vicente Ferrer, una festividad profundamente ligada a la tradición valenciana que cada primavera llena las calles de representaciones de los tradicionales milacres, procesiones y actos religiosos. Al celebrarse siempre en lunes después de Pascua, volverá a configurar otro puente para los vecinos de la capital.
Conviene recordar que estos dos días serán festivos únicamente en la ciudad de Valencia, ya que cada municipio de la Comunitat Valenciana dispone de dos jornadas propias dentro del calendario laboral.
El debate sobre San Vicente Mártir continúa abierto
La elección de los festivos locales vuelve a reabrir un debate que lleva años sobre la mesa. Compromís ha reiterado su rechazo a mantener el 22 de enero como jornada festiva y continúa defendiendo el traslado de la festividad de San Vicente Mártir al domingo, una propuesta que ya comenzó a estudiarse durante el anterior mandato municipal con el objetivo de liberar un festivo que pudiera utilizarse en fechas consideradas más útiles desde el punto de vista laboral y social, como las Fallas.
La formación sostiene que disponer de ese día durante la semana fallera ayudaría a facilitar la conciliación y reduciría los problemas derivados de la convivencia entre la actividad laboral y la celebración de la principal fiesta de la ciudad.
Sin embargo, el actual equipo de gobierno mantiene su negativa a modificar una tradición con siglos de historia, una postura que la alcaldesa, María José Catalá, ya defendió públicamente en anteriores ocasiones al considerar que las entidades vicentinas respaldan la conservación de la festividad en su fecha habitual.
La propuesta deberá pasar por el Pleno
La Comisión de Bienestar Social ha elevado ya la propuesta para que sea debatida y votada en el próximo Pleno del Ayuntamiento, órgano competente para aprobar definitivamente los dos festivos locales del calendario laboral de 2027.
La iniciativa ha contado con el apoyo del equipo de gobierno y del Grupo Municipal Socialista, mientras que Compromís ha votado en contra al considerar que se pierde la oportunidad de adaptar el calendario a las necesidades actuales de la ciudad.
Salvo sorpresa durante la votación plenaria, Valencia volverá a mantener como festivos locales a sus dos santos más representativos. De este modo, el calendario laboral de 2027 ofrecerá dos puentes para los residentes en la capital, manteniendo intacta una tradición que continúa enfrentando dos visiones distintas: la defensa del calendario histórico frente a quienes apuestan por una distribución más funcional de los días festivos.















