Dolor de cabeza por calor
Dolor de cabeza por calor

Con la llegada del calor y los episodios cada vez más frecuentes de temperaturas extremas, las personas que padecen migraña pueden ver incrementada la frecuencia e intensidad de sus crisis. Según una investigación liderada por la Universidad de Cincinnati y la Escuela de Medicina Icahn de Mount Sinai, por cada aumento de aproximadamente 5,5 °C en la temperatura diaria, se produce un incremento del 6 % en la aparición de dolores de cabeza y migrañas. Este efecto se observa especialmente en personas con un cerebro migrañoso, caracterizado por una mayor sensibilidad a los cambios ambientales.

El doctor Jorge Mañez, neurólogo del Hospital Vithas Valencia 9 de Octubre, explica que “el calor no provoca migraña en todas las personas, pero sí puede actuar como un desencadenante claro en pacientes susceptibles, sobre todo cuando se combina con deshidratación, cambios de rutina, falta de sueño o exposición prolongada al sol”.

Crisis migrañosas en personas sensibles a los cambios climáticos

“Las altas temperaturas, -subraya el especialista-, pueden alterar varios mecanismos implicados en la migraña. Un análisis reciente publicado en el Journal of Neurology concluye que la temperatura ambiente y sus variaciones se asocian de forma significativa con un mayor riesgo de crisis migrañosas, especialmente en personas sensibles a los cambios climáticos”. Entre los mecanismos más relevantes se encuentran la deshidratación, que reduce el volumen sanguíneo y puede activar las vías del dolor; la vasodilatación, un mecanismo normal para disipar calor que puede estimular las fibras del nervio trigémino, las alteraciones del ritmo circadiano, derivadas de la exposición prolongada a la luz solar y al calor y los cambios neuroquímicos, como fluctuaciones en la serotonina, directamente implicada en la migraña.

El cerebro migrañoso es especialmente sensible a la variabilidad”, señala el doctor Mañez quien comenta que “las olas de calor no suelen llegar solas: vienen acompañadas de noches de mal descanso, cambios en los horarios y menor ingesta de líquidos, factores que aumentan el riesgo de crisis”.

Doctor Jorge Mañez, neurólogo del Hospital Vithas Valencia 9 de Octubre

Migraña y calor: una relación cada vez más relevante

Diversos estudios poblacionales han confirmado que entre el 30 % y el 50 % de las personas con migraña identifican el clima—incluido el calor—como uno de sus principales desencadenantes. En España, se estima que más de cinco millones de personas sufren migraña, una enfermedad neurológica que es una de las principales causas de discapacidad en la población en edad laboral

“Además, las personas que han sufrido episodios graves relacionados con el calor, como el golpe de calor, presentan un riesgo significativamente mayor de desarrollar migraña a medio y largo plazo”, afirma el doctor Mañez.

Recomendaciones para prevenir las migrañas durante el calor

El doctor Mañez recomienda a los pacientes con migraña adoptar medidas preventivas durante los meses más calurosos como: mantener una hidratación adecuada, incluso sin sensación de sed; evitar la exposición al sol en las horas centrales del día; respetar los horarios de sueño, procurando ambientes frescos por la noche; no saltarse comidas y mantener una alimentación regular; utilizar protección visual frente a la luz intensa (gafas de sol homologadas); y consultar con el neurólogo si las crisis aumentan en verano, para ajustar el tratamiento preventivo si es necesario.

Con una buena prevención y seguimiento médico, muchos pacientes pueden reducir de forma notable el impacto del calor en sus migrañas y mantener su calidad de vida durante el verano”, concluye el doctor Jorge Mañez.