Hace millones de años, el territorio que hoy ocupa la Comunitat Valenciana era muy distinto. Entre mares poco profundos, llanuras costeras y extensas zonas pantanosas, los dinosaurios dejaron huellas y restos fósiles que todavía hoy pueden observarse en diversos puntos del interior valenciano y castellonense.
Aunque muchos de estos enclaves siguen siendo desconocidos para gran parte del público, la Comunitat Valenciana conserva un auténtico mapa fósil repartido por su territorio. Yacimientos, museos y rutas paleontológicas permiten descubrir cómo era la vida durante el Mesozoico y conocer algunas de las especies que habitaron estas tierras hace más de 100 millones de años.
Castellón, el gran referente de los dinosaurios valencianos
El norte de la Comunitat Valenciana concentra algunos de los hallazgos paleontológicos más importantes del este peninsular. Municipios como Morella y Cinctorres se han convertido en referencias para investigadores y aficionados gracias a los numerosos restos encontrados en la comarca de Els Ports.
En Morella puede visitarse el museo donde se expone información sobre el Morelladon, considerado el primer dinosaurio descrito en la provincia de Castellón. La localidad se ha convertido en uno de los grandes símbolos del patrimonio paleontológico valenciano.
Por su parte, Cinctorres alberga el Parque Cultural Dinomanía, un espacio divulgativo único donde se encuentra el único yacimiento de la Comunitat Valenciana con réplicas de huesos de dinosaurios. Además, el municipio ofrece rutas temáticas y actividades para acercar la paleontología al gran público.

Bejís, donde comenzó la historia
Uno de los lugares más sorprendentes de la ruta paleontológica valenciana es Bejís. Allí se encuentra el yacimiento del Triásico medio más importante de la Comunitat Valenciana.
Sus restos permiten estudiar a los antepasados de los dinosaurios, animales que vivieron millones de años antes de que los grandes saurópodos y terópodos dominaran la Tierra. Este enclave resulta clave para comprender la evolución de los reptiles que posteriormente darían lugar a los dinosaurios.
Los Serranos, el corazón paleontológico del interior valenciano
Más al sur, en la comarca de Los Serranos, se encuentra uno de los grandes referentes científicos de la región: Alpuente.
Las excavaciones realizadas durante décadas han permitido recuperar restos de grandes saurópodos que habitaron la zona durante el Jurásico Superior. El Museo Paleontológico de Alpuente no solo exhibe fósiles, sino que también desarrolla importantes trabajos de investigación y conservación.
Muy cerca se localiza el yacimiento de Corcolilla, declarado Bien de Interés Cultural, donde pueden observarse huellas fósiles de dinosaurios carnívoros que convivieron con los grandes herbívoros de la época.

La historia del museo de Alpuente tiene además un componente singular. Numerosos fósiles llegaron gracias a la colaboración de vecinos que durante años habían conservado restos encontrados en el campo sin conocer su importancia científica. Esa implicación ciudadana permitió consolidar una colección que hoy es una referencia para el estudio de los dinosaurios valencianos.
Las huellas fósiles que cuentan historias
A diferencia de los huesos, las huellas fósiles o icnitas permiten conocer el comportamiento de los dinosaurios. Gracias a ellas los investigadores pueden determinar cómo caminaban, en qué dirección se desplazaban o incluso si se movían en grupo.
La Comunitat Valenciana conserva importantes conjuntos de icnitas en localidades como Alpuente, Morella, Bejís, Bicorp, Dos Aguas, Chera y Millares.
Precisamente Millares alberga algunas de las últimas huellas dejadas por dinosaurios en territorio valenciano antes de la gran extinción que puso fin a su dominio.
Agost y el final de los dinosaurios
La historia de los dinosaurios valencianos también tiene un capítulo dedicado a su desaparición.
En Agost se encuentra el conocido yacimiento Límite K/T, uno de los puntos donde pueden estudiarse las evidencias geológicas relacionadas con el impacto del meteorito que provocó una de las mayores extinciones masivas de la historia del planeta.

Las capas geológicas conservadas en esta localidad permiten observar los cambios que marcaron el final de la era de los dinosaurios y el inicio de una nueva etapa en la evolución de la vida.
Una red de museos para viajar millones de años atrás
El patrimonio paleontológico valenciano no se limita a los yacimientos. La Comunitat cuenta con una amplia red de museos y colecciones museográficas dedicadas a divulgar esta riqueza científica.
Además de los centros de Alpuente, Morella y Cinctorres, destacan espacios en Forcall, Alcoy, Elche, Requena, Rojales, Bejís, Onda, Ribesalbes y Sant Mateu. A ellos se suma el Museo de Historia Natural de la Universitat de València.
Especial relevancia tiene también el Museo Paleontológico de Elche (MUPE), donde los visitantes pueden descubrir fósiles y especies procedentes de diferentes partes del mundo.
Un mapa todavía por completar
Los expertos coinciden en que el potencial paleontológico de la Comunitat Valenciana está lejos de agotarse. Nuevas excavaciones y estudios continúan aportando información sobre especies desconocidas y sobre los ecosistemas que existieron en la región durante millones de años.
Cada nuevo hallazgo ayuda a completar un mapa que todavía guarda zonas por explorar y confirma que la Comunitat Valenciana no solo destaca por sus playas, montañas y patrimonio histórico, sino también por conservar algunas de las huellas más fascinantes del pasado remoto de la Tierra.















