Este domingo es el último día del mercado de l’Escuraeta, uno de los mercados más emblemáticos de la ciudad. Con motivo de la fiesta del Corpus finaliza su actividad. Las míticas paradas cerrarán sus puertas en la Plaza de la Reina. Con origen entre los siglos XIII-XIV, pocos mercados tradicionales son tan especiales como este. En él, se pueden encontrar multitud de objetos artesanales, como creaciones de cerámica o barro cocido, y es un espacio que se mantiene fiel a la tradición alfarera de antaño.
Los 26 puestos han llenado la Plaza de la Reina con auténticas joyas artesanales: cerámicas hechas a mano, utensilios de madera, piezas para la cocina tradicional valenciana y todo lo necesario para preparar recetas como el delicioso arròs al forn.
El mercado más antiguo de Valencia
El mercado de la Escuraeta es el más antiguo de la ciudad y está asociado a sus dos fiestas grandes históricas, antes de las Fallas, la festividad de la Virgen y el Corpus Christi. Sus orígenes se remontan al siglo XIX y cada año reúne a miles de visitantes en los alrededores de la Plaza de la Reina y la Catedral.
El mercado es conocido por la venta de miniaturas de cerámica y juguetes tradicionales valencianos. Entre los productos más típicos destacan las pequeñas cocinas, cazuelas, morteros y utensilios de barro, artículos que durante generaciones han formado parte de la infancia y las tradiciones populares valencianas.
La Escuraeta mantiene viva la artesanía valenciana y se ha convertido en un símbolo cultural de la ciudad. Muchos puestos siguen siendo familiares y conservan técnicas tradicionales de cerámica, haciendo de este mercado una de las tradiciones más queridas y visitadas de València durante las celebraciones de mayo.