València se prepara para vivir uno de los Corpus Christi más especiales de su historia. La ciudad conmemora este año el 700 aniversario de esta festividad con una decoración floral extraordinaria en el recorrido de la Procesión General. A esta se suma un tapiz conmemorativo dedicado a una efeméride que ha marcado la historia, la cultura y las tradiciones de València durante siete siglos.
Con motivo de esta celebración histórica, cerca de 50 mamposteros florales visten las calles de Cavallers, Micalet, Cabillers, Bosseria, Avellanes, plaza del Mercat, Maria Cristina, Pau y Sant Vicent y transforman el corazón de la ciudad para acompañar el recorrido de la procesión.
La decoración aérea ha sido concebida para poner en valor, aún más, uno de los actos más emblemáticos del calendario festivo de València, en el que participa la custodia procesional más grande del mundo, una de las joyas patrimoniales vinculadas al Corpus Christi.
Tapiz conmemorativo del aniversario
Junto a este despliegue ornamental, la fachada de la Basílica de la Mare de Déu exhibirá, a partir de este jueves, 4 de junio, el tradicional tapiz floral conmemorativo dedicado este año al 700 aniversario de la celebración del Corpus Christi en la ciudad.

La composición, obra de la empresa Decourba, recrea algunos de los símbolos más representativos de esta celebración. Al fondo aparecen las Torres de Serrans y el Micalet, dos de los monumentos más emblemáticos de València. El primer plano lo ocupan dos ángeles que sostienen un gran cáliz del que emerge una forma sagrada sobre un cielo de diferentes tonalidades, el eje central sobre el que versa la festividad.
En las esquinas del tapiz figuran la Moma y un Cirialot, dos de los personajes más característicos y reconocibles de la fiesta, mientras que la parte superior está presidida por el escudo de la ciudad y una leyenda conmemorativa de los 700 años del Corpus Christi en València.
Mónica Gil, Concejala de Fiestas, ha destacado que “el tapiz constituye un homenaje visual a la riqueza simbólica y patrimonial del Corpus e incorpora algunos de los elementos más representativos que han acompañado esta celebración a lo largo de los siglos”.

Para su elaboración se han empleado aproximadamente 180 kilos de flor y materiales vegetales, entre los que destacan lavanda, gayuba, pétalo de girasol, ciprés, manzanilla, hibisco, pétalos de rosa y clavel.













