La huelga escolar sigue adelante tras el rechazo de Educación a unas demandas “inasumibles”
Decenas de alumnos en la realización de las Pruebas de Acceso a la Universidad (PAU) de Valencia en una imagen de archivo. / BIEL ALIÑO (EFE)

La huelga educativa prevista en la Comunitat Valenciana a partir del próximo 11 de mayo continúa adelante y gana fuerza. La Conselleria de Educación ha rechazado las principales demandas de los sindicatos al considerarlas económicamente inviables, mientras que el sindicato CSIF ha anunciado su adhesión a la convocatoria indefinida, reforzando así la presión sobre la administración autonómica.

El conflicto, lejos de desinflarse, se intensifica en un momento clave del curso escolar, con miles de docentes llamados a secundar los paros y con la incertidumbre creciente entre las familias y el alumnado, especialmente en etapas decisivas como Bachillerato.

La Generalitat ha puesto cifras al desacuerdo. Según la Conselleria, asumir el conjunto de reivindicaciones planteadas por los sindicatos supondría un coste cercano a los 2.400 millones de euros anuales, una cantidad que considera fuera del alcance de las cuentas autonómicas.

La consellera de Educación, Mari Carmen Ortí, ha explicado que «sus demandas están alrededor de unos 2.400 millones de euros al año. Entonces son unas reivindicaciones que, por supuesto, superan la capacidad de la Comunidad Valenciana».

Pese a este rechazo, la titular de Educación ha insistido en la voluntad de diálogo del Consell. «Nosotros, al igual que hemos dicho desde el primer momento, desde que llegué en el mes de diciembre y reitero de nuevo, estamos abiertos a poder llegar a acuerdos, al diálogo», ha señalado. En este sentido, ha recalcado que la negociación podría centrarse en aspectos organizativos como la reducción de la carga burocrática, más allá del debate salarial.

CSIF se suma a la huelga indefinida

A la convocatoria impulsada por los sindicatos STEPV, CCOO y UGT se ha sumado ahora CSIF, tras consultar a sus bases. La central sindical ha dado el paso después de constatar un amplio respaldo interno a la movilización y ha decidido apoyar una huelga de carácter indefinido.

El sindicato denuncia la falta de avances en las negociaciones con la Conselleria y considera insuficientes las respuestas ofrecidas hasta ahora. Entre sus principales reclamaciones se encuentran mejoras salariales, reducción de ratios en las aulas, menos carga administrativa y un mayor reconocimiento profesional para el profesorado.

Con esta adhesión, la huelga gana peso en el sector educativo y aumenta la presión para que ambas partes acerquen posturas antes del inicio de los paros.

Mientras el conflicto sigue sin resolverse, la inquietud se extiende entre los estudiantes, especialmente aquellos que afrontan evaluaciones clave en las próximas semanas. La cercanía de pruebas decisivas como el acceso a la universidad ha incrementado la preocupación por el impacto que pueda tener la huelga en su preparación académica.

Por ahora, las posiciones entre la administración y los sindicatos siguen alejadas. La convocatoria de nuevas mesas de negociación en los próximos días será clave para determinar si hay margen de acuerdo o si, por el contrario, la huelga indefinida marcará el tramo final del curso escolar en la Comunitat Valenciana.