Cruz de Mayo decorada con flores en València durante el Concurso de Cruces de Mayo 2026
València celebra una nueva edición del Concurso de Cruces de Mayo con 95 cruces inscritas / Lo Rat Penat

La primavera en València vuelve a mirar hacia la calle con una de esas tradiciones que mezclan arte efímero, devoción popular y trabajo colectivo. Las Cruces de Mayo han llenado distintos barrios de flores, color y creatividad en una edición marcada por una alta participación. Además de un nivel que, según el jurado, ha obligado a deliberar con especial detalle.

Este concurso no solo reconoce la belleza de cada cruz, sino también el esfuerzo de comisiones falleras, entidades festivas, cofradías y asociaciones que mantienen viva una costumbre muy arraigada. Además, este año el certamen ha contado con 95 cruces inscritas. Una cifra que confirma la fuerza de esta celebración dentro del calendario festivo valenciano.

Una edición con premios de hasta 1.000 euros

El veredicto del Concurso de las Cruces de Mayo 2026 ya se ha hecho público y deja una larga lista de premios repartidos en distintas categorías. Todas las cruces inscritas y plantadas que cumplan las bases recibirán también 200 euros de subvención por participar. Esta ayuda que busca apoyar el trabajo de las entidades que han formado parte del concurso.

En la Sección Especial, el máximo reconocimiento ha sido el Premio Extraordinario “Paco Domingo”. Se le ha dotado con estandarte, diploma y 1.000 euros, para la Junta de Festes Verge dels Desamparats de Patraix. Esta distinción sitúa a Patraix en lo más alto de una edición especialmente competida, donde la calidad y la originalidad han tenido un peso destacado en la decisión final.

Dentro de esta misma categoría, el primer premio ha sido para la Falla Mestre Gozalbo – Comte d’Altea. Recibirá estandarte, diploma y 750 euros. El segundo premio, con estandarte, diploma y 500 euros, ha recaído en la Falla Plaça de la Creu i els Àngels. El tercer premio, dotado con estandarte, diploma y 300 euros, ha sido para la Falla Regne de Valéncia – Sant Valer.

Por otro lado, la Sección Primera también ha dejado nombres destacados. El Premio Extraordinario “Pere Delmonte”, con estandarte, diploma y 700 euros, ha sido concedido a la Falla Archiduc Carles – Músic Gomis. Tras este reconocimiento, el primer premio ha sido para Festes en honor al Santíssim Crist de Nazaret, con estandarte, diploma y 500 euros.

Una tradición que inunda diferentes puntos de la ciudad

La clasificación continúa con el segundo premio para la Falla Jesús – Sant Francesc de Borja, que recibirá estandarte, diploma y 300 euros. El tercer premio lo ha logrado la Falla Olivereta – Cerdà i Rico, con estandarte, diploma y 200 euros.

La edición de 2026 también ha incorporado los Premios del III Año Jubilar del Sant Càliç, una categoría con reconocimientos propios. El Premio Extraordinario “Sant Càliç de Valéncia”, dotado con estandarte, diploma y 700 euros, ha sido para la Falla Plaça Bisbe Amigó – Conca.

En esta sección, el primer premio ha recaído en la Germandat de la Coronació d’Espines del Nostre Senyor Jesucrist, con estandarte, diploma y 500 euros.

El segundo premio ha sido para la Confraria de Granaders de la Santíssima Verge dels Dolors Coronada, que recibirá estandarte, diploma y 300 euros. Finalmente, el tercer premio de esta categoría ha sido para la Falla Ramiro de Maeztu – Humaniste Furió, con estandarte, diploma y 200 euros.

Además de los premios principales, el jurado ha querido reconocer varias propuestas por su calidad, méritos y originalidad. En la Sección Especial, han recibido mención honorífica la Falla Cadis – Dénia y GV. Germanies i Sueca.

Detalle floral de una Cruz de Mayo premiada en València en el concurso de 2026
El jurado ya ha dado a conocer las mejores Cruces de Mayo de 2026 / Lo Rat Penat

En la Sección Primera, la mención ha sido para la Falla Camí Nou de Picanya – Nicolau Primitiu – Gómez Serrano i Adj. y la Falla Lo Rat Penat.

Las Cruces de Mayo 2026 cierran así una edición de gran participación y con un nivel especialmente alto. El concurso vuelve a demostrar que esta tradición sigue teniendo una presencia fuerte en València, no solo por su valor ornamental, sino también por la implicación vecinal, festiva y cultural que hay detrás de cada cruz plantada.