Los caballitos de mar en el litoral valenciano avanzan en su protección con la ayuda del sector pesquero y de la Funcación Oceanogràfic. Ambos amplían el estudio y la conservación de los caballitos de mar en la Comunitat Valenciana gracias a la implicación del sector pesquero. Las dos especies beneficiadas, Hippocampus hippocampus y Hippocampus guttulatus, se encuentran en una situación cercana a la vulnerabilidad. En poco más de tres años, se han registrado cerca de 300 ejemplares, lo que permite generar una base de datos sobre la distribución de estas especies en el litoral valenciano.

Cuando un pescador localiza un caballito de mar entre sus redes, activa el protocolo de aviso que permite al equipo de rescate de la Fundación Oceanogràfic. Estos se desplazan hasta el puerto para recoger al ejemplar. Posteriormente, el animal se traslada al Centro de Recuperación del Oceanogràfic donde recibe atención especializada por parte de los veterinarios y biólogos.

Una vez completado el proceso, se reintroduce en el medio natural en una zona próxima a su lugar de origen y en un hábitat adecuado para su supervivencia. Estas áreas se estudian previamente mediante buceos de prospección que garantizan su presencia en unas condiciones óptimas. Además, los caballitos de mar se sueltan con una pequeña marca para facilitar su seguimiento, lo que permite obtener información adicional en caso de recaptura o avistamiento.

Recopilar información relevante sobre la presencia y la distribución de los caballitos de mar

La iniciativa ha permitido recopilar información relevante sobre la presencia y la distribución de los caballitos de mar en el litoral valenciano. Un avance que ha sido posible gracias a la colaboración de los pescadores profesionales. Estos en su actividad diaria actúan como centinelas del mar. Su contribución permite la detección de ejemplares capturados de forma accidental, lo que aporta datos clave para comprender mejor la situación de estas poblaciones.

Gracias a este trabajo conjunto se está consiguiendo recuperar y devolver al mar los individuos capturados accidentalmente. Así como se está generando aprendizajes científicos relevantes como la identificación de las áreas de distribución de las especies. En este sentido, se pueden analizar aspectos como la talla, el sexo de los individuos, la interacción con otras especies, y el estado de salud de la población.

Puertos como el de Vinaròs, Benicarló, Peñíscola, Castelló, València, Gandia, Cullera, Dénia o Xàbia destacan por su participación y reflejan su compromiso con la conservación de la biodiversidad.