València ya calienta motores para una de sus celebraciones más emotivas. La ciudad se prepara para rendir homenaje a su patrona con un calendario repleto de actos donde la devoción marca el ritmo. Entre todos ellos, hay uno que cada año reúne a miles de personas y que se convierte en el cierre simbólico de las fiestas.
Se trata del besamanos público a la Mare de Déu dels Desemparats, uno de los momentos más íntimos y multitudinarios del programa. Un acto que va más allá de la tradición y que conecta directamente con el sentimiento de los valencianos.
El dato clave ya se conoce. El besamanos se celebrará el próximo 20 de mayo a partir de las 06:00 horas en la Basílica. Desde primera hora de la mañana, miles de fieles pasarán ante la imagen para mostrar su devoción en una jornada que, año tras año, deja imágenes de largas colas en el centro histórico.
No es un acto menor. En la última edición, cerca de 30.000 personas participaron en el besamanos, una cifra que refleja el peso que tiene dentro de la celebración. Muchos acuden desde distintos puntos de la Comunitat Valenciana, e incluso desde fuera, para vivir este momento.
Otros grandes actos
Este acto pone el broche final a varios días de intensa actividad. Durante el fin de semana grande, València vive algunos de los momentos más emblemáticos. Destacan la misa de “Descoberta”, la misa d’Infants, el traslado de la imagen o la procesión general por el centro histórico, que reúne a miles de personas.

Además, la programación de este año incorpora novedades. Por un lado, una vigilia juvenil el 30 de abril, impulsada por la nueva plataforma de “Jóvenes de la Mare de Déu”. Por otro, el estreno de una nueva marcha procesional dedicada a la patrona, que sonará por primera vez durante los actos principales.
El contexto también suma. La ciudad se engalana para la ocasión con decoraciones en calles clave y con el tradicional tapiz floral en la plaza de la Virgen, que este año rinde homenaje al 325 aniversario de la bóveda barroca de la Basílica.
Una celebración con gran repercusión
Desde la organización insisten en la importancia de estas celebraciones como un punto de unión para la ciudad. Una invitación a vivir la fiesta desde dentro, con actos que combinan tradición, cultura y emoción.
Pero si hay un momento que resume todo ese sentimiento, es el besamanos. Un gesto sencillo, pero cargado de significado, que cada año cierra el ciclo festivo y refuerza el vínculo entre València y su patrona.















