La Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia ha solicitado al órgano judicial la posibilidad de mantener la celebración de festivales y eventos musicales en su recinto, siempre que se refuercen las medidas de control del ruido. La petición se produce tras la reciente sentencia sobre contaminación acústica que afecta a las actividades desarrolladas en este entorno.
La sociedad pública CACSA ha presentado un incidente de ejecución en relación con la Sentencia nº 78/2026, en la que plantea una vía intermedia que permita compatibilizar la actividad cultural con el respeto a la normativa vigente y a los derechos fundamentales de los vecinos.
En concreto, el organismo solicita que se autoricen aquellos eventos que puedan garantizar el cumplimiento de los límites sonoros establecidos, mediante la implantación de nuevas medidas técnicas y de control.
Nuevas exigencias para los promotores de festivales
Según recoge el escrito presentado, CACSA propone reforzar las condiciones para la celebración de eventos musicales en el recinto. Entre las principales novedades destaca la obligación de que cada promotor presente un plan de actuación previo ante la autoridad judicial.
Este documento deberá detallar los medios técnicos y tecnológicos que se utilizarán durante el evento, así como los sistemas de control acústico previstos para asegurar que no se superan los niveles de ruido permitidos. Además, se exigirá a los organizadores garantizar que sus actividades cumplen con la ordenanza municipal de protección contra la contaminación acústica de Valencia, evitando así posibles vulneraciones de derechos.

Compatibilizar cultura, ocio y descanso vecinal
El planteamiento de CACSA busca encontrar un equilibrio entre la actividad cultural y el descanso de los residentes del entorno. En este sentido, la entidad defiende que los festivales y eventos musicales forman parte del atractivo cultural y turístico de Valencia, pero deben desarrollarse dentro de los límites legales.
Para ello, también se requerirá a los promotores la firma de una declaración responsable en la que se comprometan a cumplir toda la normativa aplicable durante la celebración del evento.
El objetivo final es permitir que la Ciudad de las Artes y las Ciencias continúe siendo un espacio de referencia para la cultura y los grandes eventos, sin que ello suponga un perjuicio para los vecinos. La decisión final sobre esta propuesta dependerá del pronunciamiento del órgano judicial, que deberá valorar si estas medidas son suficientes para garantizar el cumplimiento de la normativa acústica.











