Un nuevo túnel transformará Metrovalencia con una parada más en el centro y líneas a otros municipios
Recreación generada por inteligencia artificial de una estación subterránea del futuro túnel de Metrovalencia.

El futuro del metro en el área metropolitana de Valencia pasa por el centro de la ciudad. El proyecto para construir un nuevo túnel entre las estaciones de Bailén y Alameda avanza en su tramitación y se perfila como la infraestructura clave para ampliar la red de Metrovalencia hacia municipios como Xirivella, Alaquàs y Aldaia.

Según ha adelantado el diario Levante-EMV, la Conselleria de Medio Ambiente, Infraestructuras y Territorio está a punto de recibir el estudio informativo de esta actuación, un paso decisivo para desbloquear una obra considerada estratégica desde hace años. El documento, elaborado por una consultora especializada, deberá superar aún fases como la exposición pública y la evaluación ambiental antes de convertirse en realidad.

Actualmente, uno de los principales problemas de Metrovalencia se concentra en su tramo central, donde confluyen gran parte de las líneas. Este punto actúa como un auténtico cuello de botella que limita tanto la frecuencia de paso como la posibilidad de ampliar el servicio.

El nuevo túnel pretende precisamente duplicar la capacidad en este eje, permitiendo que más trenes circulen sin saturar la red. Con esta mejora, no solo se reducirían los tiempos de espera, sino que se abriría la puerta a nuevas conexiones que ahora mismo son inviables. Además, el proyecto contempla la posible creación de una nueva estación en el centro de Valencia, lo que reforzaría la accesibilidad y mejoraría la conexión entre distintas zonas de la ciudad.

El paso previo para llevar el metro al área metropolitana oeste

Más allá del centro urbano, esta infraestructura tiene un impacto directo en la expansión del metro hacia municipios que actualmente no cuentan con conexión directa. Xirivella, Alaquàs y Aldaia, junto al entorno del barrio del Cristo, figuran entre las zonas que podrían beneficiarse de esta ampliación.

La razón es técnica: sin aumentar la capacidad del tramo central, no es posible añadir nuevas líneas o prolongaciones sin comprometer el funcionamiento del sistema. Por ello, el túnel se considera una pieza imprescindible para el crecimiento de la red.

De llevarse a cabo, esta extensión supondría un cambio significativo para miles de residentes del área metropolitana, facilitando los desplazamientos diarios y reduciendo la dependencia del vehículo privado.

Un proyecto a largo plazo y por fases

La magnitud de la obra obliga a plantear su ejecución en varias etapas. Se trata de una intervención compleja tanto desde el punto de vista técnico como económico, que además afectaría al corazón de la ciudad.

El proyecto está incluido dentro del plan de inversiones de Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV) para el periodo 2026-2030, lo que confirma su carácter estratégico a medio y largo plazo. Sin embargo, antes de que comiencen las obras, será necesario completar todos los trámites administrativos y definir el calendario de ejecución.

Uno de los grandes retos será compatibilizar los trabajos con el funcionamiento habitual del metro, ya que las actuaciones en el centro podrían implicar alteraciones temporales del servicio.

Más allá de la infraestructura, el nuevo túnel representa un cambio de modelo en la movilidad metropolitana. La mejora de frecuencias, la ampliación de la red y la conexión con nuevos municipios permitirán consolidar el metro como una alternativa más eficiente y sostenible.