Desaparecida
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La familia de Rosana Castella, la valenciana de 41 años desparecida desde el lunes, está atravesando un auténtico calvario. Su madre está convencida de que no se ha ido por propia voluntad y las incógnitas que rodean este caso hace que sus pensamientos auguran lo peor.

Familiares y amigos han realizado varias batidas por el barrio en el que reside Rosana para encontrarla sana y salva. Porque en su casa saben perfectamente que no se ha ido por su propio pie.

Según ha relatado su madre, Rosana llevaba unos 250 euros encima en el momento de la desaparición y comenzaron a sospechar de que algo raro estaba pasando cuando su exmarido llamó para preguntar porqué no había acudido a una cita que tenían en el banco para solucionar unos papeles. M.ª Amparo también ha narrado los episodios depresivos que atravesó su hija hace un tiempo pero que, aparentemente, estaban olvidados.

El mensaje de su familia es muy claro: quieren que regrese a casa y que si tiene algún problema, su familia está para ayudarla en lo que sea.

Los familiares y los amigos de Rosana se concentran esta tarde en la plaza de Toros de Valencia para distribuir carteles con su cara y poder encontrar lo más pronto posible.