La Fallera Mayor de València y su Corte visitan la Falla Municipal / JCF

Apenas quedan días contados para la plantà y la Plaza del Ayuntamiento comienza a prepararse para recibir el que es, año tras año, el monumento más emblemático de la ciudad.

De hecho, mañana mismo, tras la finalización de la tradicional Cabalgata del Ninot, está previsto que lleguen a la plaza las primeras partes de la Falla Municipal 2026. Será el inicio visible del montaje de un monumento que, como es habitual, se convierte en uno de los grandes focos de atención tanto para vecinos como para visitantes.

En este contexto, la Fallera Mayor de València, acompañada por su Corte de Honor, ha visitado el taller para conocer de primera mano el estado de los trabajos y descubrir cómo avanza el que será el gran símbolo artístico de las próximas Fallas.

Durante la visita han podido contemplar diferentes piezas ya finalizadas y compartir impresiones con el equipo encargado de dar forma al proyecto, comprobando la dimensión y el mensaje que este año marcarán la falla oficial.

Una falla con fin solidario 

La Falla Municipal, uno de los grandes emblemas de las fiestas declaradas Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, este año llevará por lema “Hope” (Esperanza). Aprovechando el lema, el equipo impulsó una iniciativa clara: convertir la falla más visible de la ciudad en un altavoz para apoyar la investigación contra el Linfoma No Hodgkin Pediátrico.

Visita de la FMV y su Corte de Honor / JCF

En cuanto al diseño del monumento grande, por segundo año consecutivo será el tándem formado por Alejandro Santaeulalia y Vicente Llácer el encargado de plantar en la plaza, con diseño de Josete Santaeulalia.

La propuesta, titulada también “Hope”, es un canto a la resiliencia y a la paz. En la figura central destaca la icónica imagen de Charles Chaplin en su película ¡Armas al hombro!, convertida en falla para lanzar un mensaje claro: las guerras nunca son el camino.

En la parte posterior, varios niños y niñas realizan actividades vinculadas a la cultura, la pintura, la lectura y la música, en una alegoría a la esperanza depositada en las nuevas generaciones, en el diálogo y en la palabra como herramientas de cambio.

Sin grandes artificios, la Falla Municipal 2026 se presenta así como un monumento que combina estética contemporánea, mensaje social y compromiso solidario. En pocos días, cuando las piezas comiencen a elevarse en la Plaza del Ayuntamiento, “Hope” pasará del taller a convertirse en el epicentro visual y emocional de las próximas Fallas.