El Valencia Basket ha anunciado que el partido de este jueves ante el Maccabi Rapyd Tel Aviv, correspondiente a la Euroliga, se disputará con público en el Roig Arena, aunque bajo condiciones especiales de acceso. De este modo, la entidad taronja rompe la dinámica de celebrar a puerta cerrada los encuentros ante equipos israelíes, una medida adoptada recientemente en la competición debido a las protestas derivadas del conflicto bélico en Gaza.
Según explica el club, la recomendación policial para disputar el encuentro sin público no ha sido tan contundente como en la anterior visita del Hapoel, lo que ha permitido trabajar durante varios días con las instituciones para habilitar la presencia de aficionados. El objetivo, señala el Valencia Basket, es “no perjudicar a sus aficionados y no fomentar el agravio comparativo que está suponiendo a nivel competitivo”.
Acceso restringido al Roig Arena
El acceso al encuentro estará restringido exclusivamente a los abonados del club, un total de 11.500, sin que se ponga a la venta ninguna entrada ni se permita la cesión de abonos. Para garantizar la seguridad, se establecerá un dispositivo especial y será obligatorio presentar el DNI físico del titular del abono junto a este para poder acceder al recinto.
En el caso de los abonados que no sean titulares, deberán acudir acompañados del titular. Si se trata de menores, será necesario presentar el libro de familia, mientras que los mayores de edad deberán aportar una carta de autorización firmada por el titular del abono.

Una apertura de puertas muy anticipada
Ante la previsión de que los controles de identificación ralenticen el acceso, el club ha decidido abrir las puertas del Roig Arena de forma excepcional a las 17:45 horas, tres horas antes del inicio del partido, y ha animado a los abonados a acudir con antelación para evitar colas.
Desde la entidad taronja se insiste en que cualquier oferta de venta de entradas para este encuentro es fraudulenta y no permitirá el acceso al pabellón. Además, la consigna y la tienda oficial permanecerán cerradas, aunque se habilitarán puntos de venta ‘pop up’ en los distintos anillos del recinto.
El Valencia Basket confía en que sus aficionados vuelvan a ejercer de “sexto jugador” y contribuyan a que el partido se desarrolle con normalidad, demostrando que es posible disfrutar del espectáculo deportivo con plenas garantías.














