Valencia enciende la alerta roja por lluvias torrenciales y afronta las horas más críticas del temporal
Un paso subterráneo anegado en Algemesí tras un episodio de lluvias torrenciales. / ANA ESCOBAR (EFE)

La Comunitat Valenciana afronta este jueves las horas más adversas del episodio de lluvias. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha elevado a nivel rojo el aviso por precipitaciones torrenciales en la provincia de Valencia y parte de Castellón ante la posibilidad de que algunas tormentas descarguen cantidades extraordinarias de agua en muy poco tiempo.

En Valencia, el aviso rojo comenzará a las 18.00 horas de este jueves y se prolongará hasta las primeras horas de la madrugada del viernes (02:00h.). En Castellón, el nivel máximo de riesgo se mantendrá hasta el mediodía del viernes (12:00h.). La previsión contempla acumulados que pueden alcanzar los 90 litros por metro cuadrado en una hora y hasta 180 litros en 12 horas en Valencia, mientras que en determinados puntos de Castellón podrían llegar a los 250 litros en 12 horas.

La propia Aemet ha advertido de que se trata de una situación que puede resultar especialmente complicada porque las tormentas podrían permanecer prácticamente estacionarias durante varias horas y descargar cantidades muy elevadas sobre zonas concretas.

Aemet explica por qué la lluvia puede ser torrencial y cuál será el momento crítico

El organismo meteorológico ha puesto el foco en un elemento determinante: la escasa circulación de viento en capas medias de la atmósfera. Según explica Aemet, al no existir un flujo suficientemente intenso que desplace las tormentas, estas pueden quedar estáticas durante dos o tres horas y concentrarse en determinadas áreas del litoral y prelitoral. Esto significa que la lluvia no necesariamente se repartirá de manera uniforme.

“Como no hay mucho viento en capas medias que actúe como flujo rector del movimiento de las tormentas, estas pueden quedar estáticas durante 2 o 3 h y focalizarse en zonas del litoral y prelitoral. Aunque las precipitaciones sean generales, habrá diferencia significativa entre zonas próximas”, explicaban por medio de redes sociales.

Esta circunstancia introduce además una importante incertidumbre en la distribución de los acumulados. Dos localidades próximas pueden registrar cantidades de lluvia muy diferentes dependiendo de dónde se sitúe finalmente el núcleo tormentoso.

Aemet señala que las tormentas comenzarán a ganar intensidad durante la tarde y que el momento de mayor adversidad se espera durante la noche y la madrugada del viernes.

Valencia, ante el riesgo de inundaciones rápidas

El principal peligro asociado a este episodio son las inundaciones pluviales, es decir, aquellas provocadas directamente por una gran cantidad de lluvia descargada sobre un punto concreto en un periodo corto.

Aemet advierte además de que algunas tormentas podrían quedar focalizadas en las sierras litorales y prelitorales. En ese caso, también existe riesgo de crecidas de ramblas y barrancos, especialmente cuando sus cabeceras se encuentren próximas a las zonas donde descarguen las precipitaciones más intensas.

La situación será especialmente relevante en áreas del litoral y prelitoral de Valencia y Castellón. La previsión contempla acumulados muy elevados y una distribución irregular, por lo que el impacto final dependerá de dónde terminen estacionándose las células tormentosas.

Ante este escenario, Aemet recomienda extremar la precaución en subterráneos, pasos inferiores y zonas bajas susceptibles de acumular agua. “En zonas de tormenta, mucha atención a subterráneos, pasos inferiores y zonas bajas donde se pueda acumular el agua. En caso de verse envuelto en una zona de lluvia torrencial, evita zonas bajas o que puedan inundarse.”

El mar cálido y el aire frío aumentan la inestabilidad

Aemet explica que este tipo de situaciones de finales de septiembre y comienzos de octubre pueden producir episodios muy intensos incluso sin que exista una DANA claramente definida. En este caso, el descenso de las temperaturas en las capas medias y altas de la atmósfera se combina con la entrada de aire marítimo húmedo e inestable y un Mediterráneo todavía muy cálido.

Según el organismo, amplias zonas del mar Balear superan actualmente los 26 grados, entre dos y cuatro grados por encima de los valores habituales para estas fechas. La combinación favorece una atmósfera con mucha energía disponible en las capas bajas y aumenta el potencial de formación de tormentas intensas.

La previsión apunta a que la situación se irá complicando progresivamente durante la tarde. Aunque pueden aparecer tormentas antes, la franja más delicada se sitúa desde la tarde-noche del jueves y durante la madrugada del viernes.

Ante la evolución de las tormentas, las autoridades insisten en evitar desplazamientos que no sean imprescindibles y permanecer atentos a las actualizaciones de Aemet y de Emergencias. La característica más difícil de este episodio será precisamente su carácter localizado: la intensidad de las precipitaciones puede cambiar de forma considerable incluso entre municipios cercanos.