Un total de 46 matrimonios celebran 50 años de vida en común en Torrent. Sin duda es uno de los actos más emotivos y especiales de su calendario institucional en la Sala Cívica del Antic Mercat. Todos contrajeron matrimonio en 1976, acompañados por cerca de 400 familiares y amigos que quisieron compartir con ellos este momento tan significativo. Asistieron miembros del equipo de gobierno y de la corporación.
El acto estuvo marcado por la emoción, el reconocimiento y el profundo respeto hacia quienes han compartido 50 años de vida en común, construyendo hogar, educando generaciones y contribuyendo al desarrollo social y humano de la ciudad.
La ceremonia comenzó con la bienvenida institucional y la intervención del presentador, quien destacó el significado del «sí» pronunciado hace 50 años como una decisión que ha perdurado en el tiempo.
El acto incluyó la proyección de un vídeo conmemorativo que recopiló imágenes del día de la boda de los matrimonios homenajeados y de la ciudad de aquel año. La sucesión de fotografías, de los matrimonios en movimiento, generó algunos de los momentos más emotivos de la mañana, entre aplausos, miradas emocionadas y recuerdos compartidos.
Uno de los momentos centrales fue la entrega individual de los recuerdos conmemorativos, con el nombramiento de cada matrimonio y la fotografía oficial. Un gesto simbólico pero profundamente significativo, que materializó el agradecimiento institucional del Ayuntamiento y de toda la ciudad.
Los matrimonios recibieron un marco con la simulación de la portada de periódico del día de su boda, una plaza de cerámica conmemorativa en recuerdo de su día y un ramo de flores en nombre del consistorio y de Torrent, como muestra de gratitud por toda una vida compartida.
Entre el público se encontraba una mujer torrentina que tiene cien años, madre del marido de uno de los matrimonios homenajeados, cuya presencia fue advertida por su hijo. Y al finalizar la entrega de los reconocimientos, la alcaldesa quiso invitarla a subir al escenario junto a la concejal, para hacerle entrega de un ramo de flores, en un emotivo gesto de cariño y reconocimiento. El auditorio respondió con un cálido aplauso, convirtiendo ese instante en uno de los más conmovedores de la jornada, reflejo del carácter humano y cercano que marcó toda la celebración.








