Valencia es ciudad del running. Pero también es la ciudad del Valencia CF y del Levante UD. La urbe del Valencia Basket y el Roig Arena. La provincia en la que se dicta quién gana los mundiales de motociclismo en el Circuit Ricardo Tormo de Cheste…
La capital del Turia lleva varios años impulsando un estilo de vida sano con el deporte como pilar central. La ciudad está llena de carriles bici y de zonas aptas para correr, además de contar con todas las instalaciones y facilidades para diferentes prácticas deportivas en el antiguo cauce del río.
Pero más allá de eso, Valencia cuenta con varios equipos, actos y eventos que atraen a la ciudad los ojos de medio mundo. Pero esto activa toda una maquinaria más allá del deporte. Muchos aficionados llegan y, ya sea como participantes o aficionados, acaban dejando dinero en la ciudad.

El negocio del turismo
Según el secretario autonómico de Turismo de la Generalitat, José Manuel Camarero, el volumen del fenómeno que se conoce como turismo deportivo reporta grandes beneficios para la ciudad.
«Son 292.000 visitantes los que vienen a hacer pruebas deportivas» a la Comunitat, una cifra que solo en el último año y en lo referente a los llegados desde el extranjero «ha crecido un 23 %«, según destacó al hablar del tema.
Esto, sumado a los constantes e importantes eventos deportivos, ya sea de motociclismo, fútbol, baloncesto, tenis y otros que acoge la ciudad; hace que también haya muchos aficionados que acuden a la ciudad.

Un alza que tiene una repercusión directa en el volumen de pernoctaciones que este viajero aporta, casi 900.000, pero también en el gasto turístico del que el territorio valenciano se aprovecha.
Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), los visitantes nacionales gastan de media 252 euros, mientras que los internacionales 1.070 euros. Esto dispara las cifras de dinero que genera el turismo deportivo en cifras superiores a los 15.000 millones de euros de forma consistente. Además, al estar creciendo cada año, cada vez está más cerca la marca de los 20.000 millones de euros al año en turismo deportivo.
Maratón de Valencia, el caso estrella
Un ejemplo paradigmático del fenómeno económico que supone para la ciudad el turismo deportivo es el del Maratón de Valencia. La prueba, organizada por la SD Correcaminos, es la carrera más seguida del mundo, con retransmisiones en 414 países en su última edición.
Según datos que ofrecieron en la presentación de la carrera el pasado diciembre, hubo participantes de 150 nacionalidades diferentes, la media de ocupación hotelera en vísperas y días posteriores se situó por encima del 90% y, además, la prueba generó, directa e indirectamente, millonarios ingresos para Valencia.
Y, como este evento, tantísimos otros aportan para el beneficio de la urbe. Algunos más grande, otros menos, algunos anuales y otros durante todo el año… Pero, en definitiva, queda patente que el deporte también es un motor económico fundamental.













