La Sección Especial de las Fallas vivirá una histórica reconfiguración en el próximo ejercicio tras la publicación de la clasificación provisional por parte de la Junta Central Fallera. La Falla Ribera-Convento Santa Clara militará por primera vez en su historia moderna en la máxima categoría. Con un presupuesto de 100.000 euros destinado a su monumento principal, la comisión céntrica afronta este reto con el objetivo de consolidar su presencia entre las grandes referencias de la fiesta. Para este hito, la falla contará con el reconocido artista Miguel Santaeulalia, una de las firmas más laureadas del colectivo, cuya propuesta se desvelará formalmente a mediados de noviembre.
Desde el seno de la comisión han transmitido una enorme ilusión ante esta nueva etapa, remarcando que afrontan el proyecto con la máxima prudencia pero sin renunciar al crecimiento continuo. La intención de la falla es subir a la élite para mantenerse, apostando por un monumento competitivo que encaje armónicamente en un cruce urbano tan concurrido y emblemático. Este paso adelante reafirma la vitalidad de una demarcación que busca ganar peso artístico en pleno corazón de Valencia.
Una trayectoria vinculada al centro urbano y al tejido social
Conocida popularmente entre el colectivo como la «Falla Telefónica», esta comisión arrastra un arraigo histórico de varias décadas en el corazón financiero y comercial de Valencia. Su creación ligada a los trabajadores de la emblemática compañía telefónica marcó un modelo de asociación laboral y festiva que acabó consolidándose como un referente indispensable en el mapa del centro de la ciudad.
A lo largo de su trayectoria, la comisión ha demostrado un crecimiento continuado en el apartado artístico, escalando peldaño a peldaño desde las secciones modestas hasta afirmarse en la exigente Primera A. Asimismo, la demarcación ostenta un peso de relieve en el protocolo fallero al haber aportado importantes figuras a la fiesta, incluyendo Falleras Mayores de Valencia e integrantes de las Cortes de Honor, lo que atestigua una arraigada tradición organizativa.
Un olimpo en la Sección Especial de las Fallas cada vez más exigente
El acceso de una nueva comisión a la Sección Especial de las Fallas reconfigura la parrilla de salida donde compiten los gigantes de la fiesta. Entrar en la categoría de oro exige un esfuerzo económico y logístico extraordinario, ya que los monumentos deben responder a estándares altísimos en volumen, acabado, sátira y riesgo estructural. La competencia volverá a reunir a comisiones históricas como Convento Jerusalén-Matemático Marzal, L’Antiga de Campanar, Plaza del Pilar, Na Jordana o Sueca-Literato Azorín, configurando un escenario donde cada detalle cuenta para el fallo del jurado.
Por otra parte, la presencia de firmas de primer nivel al frente de las comisiones refleja la estrecha alianza entre artistas y comisiones para mantener el atractivo cultural y turístico de la ciudad. La llegada de este nuevo actor a la máxima categoría no solo estimula el debate técnico en el gremio de artistas falleros, sino que además amplía el itinerario de visitas del público y los amantes de la fiesta durante los días grandes de marzo, revitalizando el circuito del centro urbano.














