Los puestos de churros y buñuelos ya tienen fecha de apertura
Puesto de churros, porras y chocolate en el centro de Valencia. / MARKDBAYNHAM (FLICKR)

Quedan poco más de diez días para que los tradicionales puestos de churros y buñuelos comiencen a vender estos dulces típicos de las Fallas que tanto gustan a valencianos y turistas.

La próxima semana arrancará el montaje de las buñolerías, según indica el Bando Fallero de 2024. Los establecimientos con permiso podrán iniciar la preparación en las calles de Valencia el viernes 23 de febrero. Sin embargo, todavía habrá que esperar unas horas para ser los primeros en degustar los nuevos churros y buñuelos.

Será el sábado 24 cuando el Ayuntamiento de Valencia ya permita la venta, justo el día previo a la celebración de la Crida. Los puestos tendrán permiso para vender hasta el 19 de marzo y sólo un día después deberán estar desmontados antes de las 11:00 horas.

La Concejalía de Fallas empezó a notificar la semana pasada los permisos para la instalación de 134 buñolerías ubicadas en distintos puntos de la ciudad. La notificación incluye también un recordatorio de las obligaciones legales de cada instalación de estas características en materia de solicitud de permisos, sanidad y salud pública, distancia a los edificios o usos del mobiliario urbano.

LA PLAZA DEL AYUNTAMIENTO Y COLÓN, SIN CHURRERÍAS

Además, según lo indicado en el Bando Fallero 2024 se prohíbe la instalación de puestos de buñuelos o cualquier otro puesto o instalación en la Plaza del Ayuntamiento y sus calles adyacentes.

Tampoco podrán haber buñolerías en la calle Colón, Xàtiva, Marqués de Sotelo y en vías adyacentes por las que transcurre la Ofrenda, desde el día 1 al 19 de marzo.

Del mismo modo, el Bando de Fallas recuerda que no se autorizará la instalación de puestos de buñuelos y masas fritas frente o junto a comercios dedicados al textil o a productos electrónicos tales como tiendas de fotografía, de telefonía móvil, de electrodomésticos y análogas.

Además, se indica que deberá favorecerse, siempre que se pueda, la accesibilidad visual a los comercios y procurar no tapar las entradas ni los escaparates.