Las Fallas 2026 disparan su presupuesto

«Ja estem en Falles», pronunciaban las Falleras Mayores de València el domingo pasado ante toda València, y así es. El calendario avanza y la ciudad empieza a notar que la fiesta grande se acerca sin freno.

Este fin de semana se dispara la primera mascletà y, con ella, se activa definitivamente el pulso fallero en las calles de València. Es el arranque simbólico de unas semanas en las que todo se acelera: ensayos, actos, visitas a los talleres y la cuenta atrás hacia la plantà, ese momento decisivo en el que el trabajo de todo un año queda expuesto al juicio del público y del jurado.

A medida que pasan los días, la atención se centra en lo que todavía no se ve, pero ya se intuye. En los talleres, los artistas falleros apuran las últimas fases de construcción mientras las comisiones afinan cada detalle logístico. En pocos días, los monumentos ocuparán plazas y cruces, y será entonces cuando se pueda valorar el resultado de meses de planificación, diseño y ejecución.

Un concurso con alta rivalidad

La plantà marcará el inicio real de la competición. Cada falla defenderá su propuesta con un objetivo claro: destacar entre las demás y convencer al jurado de que merece el premio. Especialmente en la máxima categoría, donde la rivalidad es máxima y cualquier pequeño detalle puede marcar la diferencia. No solo se compite con creatividad o mensaje, también con ambición artística y capacidad técnica, factores que, inevitablemente, están ligados a la inversión económica.

Ganadora 2025 de la Sección Especial

Es en ese contexto donde entra en juego la Sección Especial, la categoría que reúne a las fallas con mayor presupuesto y proyección. Para 2026, son nueve las comisiones que competirán en esta división, todas ellas integradas en la Federación de Fallas de Especial. Como es habitual, meses antes de la fiesta ya se dieron a conocer los proyectos, bocetos y lemas que se plantarán en marzo, dejando claro que la apuesta vuelve a ser alta.

Las fallas que competirán en la Sección Especial en 2026 son: Na Jordana, con Mario Gual y el lema Passions a la deriva; Convento Jerusalén, con David Sánchez Llongo y el lema Redimonis!; Almirante Cadarso-Conde Altea, de Paco Giner con diseño de Miguel Santaeulalia, bajo el lema Res en excés; Exposición-Micer Mascó, de Salva Banyuls y Néstor Ruiz con Meditem; Cuba-Literato Azorín, de Carlos Carsí con Passant a millor vida; Plaza del Pilar, de Paco Torres con La nit; Sueca-Literato Azorín, de Pedro Santaeulalia con Onírica; Reino de Valencia-Duque de Calabria, de Sergio Musoles con La falla del regne… animal!; y L’Antiga de Campanar, de Josué Beitia con diseño de Carlos Benavent y el lema Sentiment.

Las fallas que pertenecen a Sección Especial 

El año 2026 se confirma así como uno de los ejercicios con mayor inversión reciente en la Sección Especial. Las nueve fallas que compiten en la máxima categoría han elevado sus presupuestos hasta niveles que no se veían desde hace una década. No se trata de cifras aisladas, sino de una tendencia consolidada que refleja tanto el aumento de costes como la voluntad de las comisiones de seguir compitiendo al máximo nivel artístico.

Encabeza la lista Convento Jerusalén–Matemático Marzal, que destina 260.000 euros a su monumento grande con el lema ¿Quin és el teu preu?. Le sigue L’Antiga de Campanar, con 200.000 euros para Sentiment, y Exposición-Micer Mascó, que alcanza los 195.000 euros con Meditem. En un segundo escalón aparecen Na Jordana (185.000 euros), Plaza del Pilar (180.000 euros) y Sueca-Literato Azorín (171.500 euros). Completan la lista Almirante Cadarso-Conde Altea (170.100 euros), Cuba-Literato Azorín (110.000 euros) y Reino de Valencia–Duque de Calabria (107.000 euros).

Si se compara con 2025, el crecimiento es evidente. El año pasado, Convento Jerusalén lideró la inversión con 250.000 euros, seguido de L’Antiga de Campanar con 195.000 y Exposición-Micer Mascó con 185.000. Plaza del Pilar y Na Jordana se situaron en los 180.000 euros, mientras que Almirante Cadarso y Sueca-Literato Azorín rondaron los 165.000–170.000 euros. En conjunto, el presupuesto total de las Fallas de 2025 alcanzó los 3,7 millones de euros, con un impacto económico estimado de 732 millones.

En 2026, varias comisiones no solo mantienen ese nivel, sino que lo superan. El salto de Convento Jerusalén es claro, y también lo es el incremento generalizado en la franja alta de la Sección Especial. La comparación muestra que no se trata de una excepción puntual, sino de una escalada progresiva que responde tanto a la inflación de costes como a la exigencia artística y competitiva.

La reflexión final es clara, las Fallas de València entran en una etapa en la que competir en la élite exige cada vez más recursos. El aumento de presupuestos garantiza monumentos más ambiciosos y técnicamente complejos, pero también eleva el riesgo para las comisiones.

Un año más, la Sección Especial se consolida como un escaparate de máximo nivel, donde cada euro cuenta y donde el equilibrio entre inversión, creatividad y resultado final será, una vez más, lo que marque la diferencia cuando llegue el veredicto del jurado.