Guardia Civil inspeccionando diferentes jaulas de gallos
Guardia Civil inspeccionando diferentes jaulas de gallos

Las peleas clandestinas de gallos están al alza en la provincia de Valencia, tal y como reflejan dos actuaciones recientes en las localidades de Carlet y Cullera, donde se han localizado animales con claros signos de maltrato y preparación para el combate.

El último caso tuvo lugar en Carlet, donde la Guardia Civil denunció al propietario de cuatro gallos que transportaba en su vehículo tras participar en un combate ilegal. Los agentes, que realizaban un control nocturno, dieron el alto al coche al percibir un fuerte olor procedente del interior. En el registro localizaron a los animales en el maletero y en los asientos traseros, todos ellos con evidentes signos de peleas.

Los gallos presentaban múltiples heridas, mutilaciones y modificaciones en los espolones mediante la incrustación de materiales rígidos para aumentar el daño durante el combate. Además, el propietario reconoció que venía de un “encuentro entre gallos” y no pudo acreditar la procedencia legal de los animales. También se le intervino una sustancia medicamentosa destinada a aumentar la excitación de las aves.

55 gallos con lesiones en Cullera

Este caso se suma a una intervención anterior en Cullera, donde se detuvo a un hombre tras descubrirse una plantación de marihuana en su vivienda. Durante la actuación, los agentes hallaron 55 gallos con lesiones compatibles con su uso en peleas, además de perros potencialmente peligrosos y múltiples irregularidades administrativas. La investigación reveló que los animales estaban criados y preparados para combates clandestinos.

Ambas actuaciones reflejan una tendencia al alza en este tipo de prácticas ilegales, que no solo implican graves infracciones administrativas, sino también posibles delitos penales por maltrato animal. Las peleas de gallos, prohibidas por la legislación española, conllevan un alto nivel de sufrimiento para los animales, que son sometidos a entrenamientos agresivos, uso de sustancias y combates que en muchos casos terminan con la muerte.

Desde la Guardia Civil se insiste en la importancia de la colaboración ciudadana para detectar estas actividades, que suelen desarrollarse en entornos cerrados y de difícil acceso, y recuerdan que continuarán intensificando la vigilancia para erradicar este tipo de conductas.