Un viajero con su mascota en un aeropuerto pasaporte
Un viajero con su mascota en un aeropuerto

A partir del próximo 22 de abril de 2026, viajar por Europa con mascotas será más exigente. La Unión Europea ha actualizado la normativa sobre el movimiento no comercial de animales de compañía, introduciendo nuevas obligaciones para los propietarios y reforzando los controles sanitarios en todo el territorio comunitario.

El cambio más relevante es la obligatoriedad del pasaporte europeo para animales de compañía, que sustituye definitivamente a la tradicional cartilla de vacunación como documento válido para viajar fuera de España. Este pasaporte, expedido por un veterinario autorizado, recoge información clave como la identificación del animal mediante microchip, sus datos básicos, el historial de vacunación —especialmente contra la rabia— y los tratamientos antiparasitarios.

Para poder obtener este documento y viajar dentro de la Unión Europea, los animales deberán cumplir varios requisitos: estar identificados con microchip, tener al menos 12 semanas de edad, haber sido vacunados contra la rabia y esperar un mínimo de 21 días desde la administración de la vacuna. Además, se exigirá registrar previamente el desplazamiento, lo que permitirá a las autoridades un mayor control sobre los movimientos de mascotas.

Frenar el tráfico de animales y prevenir riesgos sanitarios

La normativa afecta principalmente a perros, gatos, hurones y aves de compañía, y tiene como objetivo frenar el tráfico ilegal de animales y prevenir riesgos sanitarios tanto para los propios animales como para las personas. Las autoridades podrán establecer controles adicionales en función de posibles amenazas para la salud pública.

También se clarifica cuándo un desplazamiento se considera no comercial: deberán viajar un máximo de cinco animales, sin fines de venta y acompañados por su propietario o una persona autorizada, con un margen de hasta cinco días respecto al viaje del dueño.

En el caso de viajes fuera de la Unión Europea, los requisitos dependerán del país de destino, aunque en muchos casos se exigirán pruebas adicionales como test serológicos de rabia. Para el regreso a España desde países con riesgo sanitario, se podrán aplicar controles más estrictos, incluyendo periodos de espera.

Con esta actualización normativa, Bruselas busca armonizar las condiciones de movilidad de mascotas y reforzar la seguridad sanitaria en un contexto de creciente movilidad internacional.