Los dos ninots indultats de las Fallas 2026 han llegado oficialmente esta tarde al Museo Fallero de València donde pasarán a formar parte de su colección permanente junto al resto de figuras salvadas del fuego desde 1934 en el caso del ninot grande y desde 1963 en el infantil.
La incorporación de ambas piezas supone el último gran acto institucional vinculado a las Fallas de 2026 y permitirá conservar dos escenas que conquistaron al público durante la Exposición del Ninot, celebrada en el Museo de las Ciencias.
Sueca-Literato Azorín entrega su primer Ninot Indultat
El Ninot Indultat 2026 pertenece a la comisión Sueca-Literato Azorín, que consiguió por primera vez en su historia este reconocimiento gracias a la escena «Onírica», realizada por el artista Pedro Santaeulalia.
La obra rompe con la tendencia habitual de escenas costumbristas protagonizadas por abuelos y nietos para ofrecer un potente mensaje sobre la guerra y la paz mediante un ingenioso efecto visual. La figura representa a una niña construida en dos planos: vista desde una posición muestra la dura realidad de un conflicto bélico, con ropa desgastada, suciedad, una muñeca remendada y un casco en lugar de flores; mientras que, desde el lado opuesto, refleja una infancia feliz, limpia y despreocupada, jugando con su muñeca.
La escena obtuvo 9.475 votos, imponiéndose a Almirante Cadarso (6.574 votos) y Plaza del Pilar (4.066). También figuraron entre las más votadas Ribera-Convento Santa Clara, Convento Jerusalén, L’Antiga de Campanar y Doctor Candela.
Para la comisión de Sueca-Literato Azorín supone un hito histórico al conseguir por primera vez el indulto del ninot, mientras que Pedro Santaeulalia suma un nuevo reconocimiento a su trayectoria, después de haber logrado este galardón en 1997 con Archiduque Carlos-Chiva.
Espartero vuelve a conquistar el Ninot Indultat Infantil
En la categoría infantil, la comisión Espartero-Gran Vía Ramón y Cajal volvió a imponerse con una creación de Zvonimir Ostoic, con diseño compartido junto a Ramón Pla, bajo el lema «El viatge de Pepet».
La escena, de carácter giratorio, sorprende por su originalidad y riqueza narrativa. En una de sus caras muestra a una artesana elaborando un alfabeguer, la tradicional pieza de cerámica de Manises destinada a cultivar albahaca. Al girarla aparece un padre abrazando emocionado a sus hijos antes de acudir a la Ofrenda y, en un tercer plano, una fachada tradicional valenciana decorada con flores y una farola con el número de la comisión.

El ninot consiguió 9.190 votos de los 53.661 emitidos en la categoría infantil, otorgando a Espartero su séptimo Ninot Indultat Infantil, tras los obtenidos en 1969, 1980, 1981, 1983, 1985 y 1986.
La comisión llegaba además avalada por una exitosa trayectoria durante las Fallas de 2026, con reconocimientos como el Premio Raga al ninot más satírico y el Premio Tío Maravillas al mejor ninot infantil.














