Una imagen del museo de Nino Bravo en Aielo de Malferit
Una imagen del museo de Nino Bravo en Aielo de Malferit

El Museo Nino Bravo de Aielo de Malferit ha cerrado sus puertas de forma indefinida después de que las hijas del cantante hayan decidido no renovar los contratos de cesión de bienes, marca e imagen del artista al ayuntamiento del municipio. La decisión, comunicada mediante burofax, obliga legalmente al consistorio a clausurar el espacio expositivo dedicado al intérprete, fallecido en 1973 a los 28 años.

La familia del cantante ha asegurado que el cierre no responde a una voluntad de confrontación, sino al convencimiento de que, tras dos décadas, es necesario “abrir un nuevo ciclo” que permita desarrollar proyectos de mayor alcance y garantizar la correcta conservación del legado artístico y personal de Nino Bravo. En este sentido, una de sus hijas, Eva Ferri, ha denunciado la falta de mantenimiento, la escasa dinamización cultural del museo y el deterioro de piezas de gran valor sentimental, como telegramas de condolencias y la desaparición de un pantalón icónico del artista.

Desde el Ayuntamiento de Aielo de Malferit, el alcalde Juan Rafael Espí ha lamentado que la familia haya tomado la decisión de manera unilateral y sin dar margen a la negociación. El primer edil defiende la gestión municipal del museo y destaca que en 2023, coincidiendo con el 50 aniversario de la muerte del cantante, se llevó a cabo una remodelación del centro con una subvención de 40.000 euros de la Generalitat Valenciana y con la participación de la familia en el diseño del espacio. Además, el consistorio abonaba un canon anual de 18.000 euros por la cesión de derechos.

El DNI del artista, expuesto en el museo de Aielo de Malferit se encontró en una de sus chaquetas 30 años después de su muerte. Imagen: Twitter @NinoBravoNet
El DNI del artista, expuesto en el museo de Aielo de Malferit se encontró en una de sus chaquetas 30 años después de su muerte. Imagen: Twitter @NinoBravoNet

Un museo con miles de visitantes cada año

El museo, inaugurado en 2006, recibía alrededor de 4.000 visitantes al año, principalmente los fines de semana. No obstante, la familia sostiene que los problemas de conservación y gestión se arrastraban desde hace años y que su obligación es preservar el legado de su padre en las mejores condiciones posibles.

Tras el cierre, las hijas de Nino Bravo tienen previsto retirar el material expuesto y custodiarlo de forma privada mientras estudian su futuro. En este contexto, el Ayuntamiento de València ha confirmado que mantiene contactos con la familia desde hace tiempo para acoger el legado del cantante en la capital, aunque por el momento no existe ningún acuerdo cerrado ni una ubicación definida.

El cierre del museo abre así una nueva etapa incierta para el legado de uno de los artistas más reconocidos de la música en castellano, autor de clásicos como Libre, Un beso y una flor o Te quiero, te quiero, que sigue contando con cerca de dos millones de oyentes mensuales en plataformas digitales.