València pone en marcha un nuevo Plan Director de Seguridad Vial que marcará la política de tráfico de la ciudad durante los próximos cinco años y que tiene como objetivo reducir de forma drástica el número de fallecidos y heridos graves en accidentes de circulación. Entre las medidas más destacadas figura la incorporación del “multamóvil”, vehículos de la Policía Local equipados con lectores automáticos de matrículas capaces de sancionar sin intervención directa de los agentes la ocupación indebida del carril bus-taxi y de zonas peatonales.
El Ayuntamiento considera estas infracciones especialmente graves, ya que afectan tanto a la seguridad vial como a la velocidad comercial del transporte público, especialmente de la EMT y el taxi. Estos vehículos comenzarán a operar dentro del despliegue del Plan Vector 2026-2030, con el que el consistorio aspira a reducir a la mitad los accidentes mortales y graves en la ciudad.
El nuevo plan sustituye al anterior marco ya caducado y se basa en el análisis de los datos de siniestralidad, que reflejan un cambio en los patrones de movilidad. El aumento de desplazamientos a pie, en bicicleta y en vehículos de movilidad personal (VMP) ha situado a los usuarios vulnerables —peatones, ciclistas, motoristas y patinetes— como los más afectados por las lesiones graves.
Desaparece el ámbar intermitente
Entre las decisiones más relevantes destaca la retirada progresiva del ámbar intermitente en determinados cruces semafóricos, tras constatarse que muchos accidentes con bicis y patinetes se producen en intersecciones reguladas con este sistema. El Ayuntamiento revisará cruce a cruce la señalización para modificarla allí donde se detecte mayor riesgo.
El plan también contempla mejoras de visibilidad en intersecciones, la reordenación de aparcamientos próximos a pasos de peatones y ajustes en la señalización. En paralelo, se ampliarán los carriles bici segregados y se trasladarán a la calzada aquellos que todavía discurren por aceras, con el fin de reducir conflictos con los viandantes.
Controles intensivos y vigilancia de patinetes
A partir del 9 de febrero y hasta finales de marzo, la Policía Local desplegará una campaña intensiva de controles de tráfico en toda la ciudad, con especial incidencia en los puntos con mayor siniestralidad. Los controles serán diarios y se centrarán en el consumo de alcohol y drogas, el uso correcto de los carriles bici, la ocupación indebida del carril bus, el uso del móvil, la velocidad y la documentación.
Además, se crea una unidad específica de Policía Local que patrullará sobre patinetes eléctricos por la red ciclista para vigilar infracciones, el estado de los carriles bici y su señalización. Esta sección, integrada por 12 agentes, comenzará a funcionar antes de Fallas.

Más agentes y seguimiento continuo
La Unidad de Tráfico se refuerza, además de con el «multamóvil», con la incorporación de 58 nuevos agentes, en el marco de un aumento progresivo de la plantilla de la Policía Local, que alcanzará los 1.671 efectivos en 2026. Según el concejal de Movilidad y Policía Local, Jesús Carbonell, este refuerzo permitirá mejorar la regulación del tráfico y la prevención de accidentes.
Los resultados de las campañas y actuaciones serán objeto de seguimiento trimestral y evaluación anual, con el objetivo de introducir ajustes y reforzar aquellas medidas que demuestren un mayor impacto en la reducción de la siniestralidad.
El Ayuntamiento recuerda que el pasado año la ciudad cerró con más de una decena de fallecidos en accidentes viales, y que cerca de una cuarta parte de las víctimas mortales se desplazaban en vehículos de movilidad personal. Con este nuevo plan, València aspira a avanzar hacia unas calles más seguras y una movilidad adaptada a la nueva realidad urbana.















