Mikel Izal emprende un viaje hacia el paraíso en su concierto en Valencia. La primera gira en solitario ha recalado en el Roig Arena. Allí más de 10.000 personas se han dado cita para despedir al artista pamplonés antes de que se tome un descanso de los escenarios. Mikel ha ofrecido un recital sólido y cargado de emoción.
La noche ha comenzado con la banda Éxtasis, cuyo sonido indie y pop rock ha puesto en marcha al público. Pasadas las nueve de la noche, Mikel aparecía en el escenario para dar inicio a un espectáculo estructurado en cuatro grandes capítulos, titulados “El Miedo”, “El Grito”, “La Fe” y “El Paraíso”.
El primer capítulo, dedicado a “El Miedo”, ha comenzaco con la canción de nombre homónimo, a la que ha seguido “La Gula”. A continuación. Mikel Izal ha rescatado tres temas muy queridos de su etapa con la banda: “Magia y efectos especiales”, “Pánico” y “Despedida”. En el segundo bloque, “El Grito”, el concierto ha entrado en una fase más visceral. Marcada por la búsqueda de la liberación personal y la transformación emocional a través de piezas como “La huida”, “Inercia”, “Pausa” o “El Pozo”.
El tercer capítulo, “La Fe”, ha permitido disfrutar de algunos de los momentos más emotivos de la noche. Mikel ha interpretado parte de este bloque sentado, más cerca del público, en un gesto que evocaba aquellos primeros conciertos que marcaron los inicios de su carrera. En este tramo han sonado “Meiuquer”, “El presente” o “Eco”, así como tres de las composiciones más destacadas de Izal: “Pequeña Gran Revolución”, “La increíble historia del hombre que podía volar pero no sabía cómo” y “El Baile”.
El desenlace del concierto, asociado a “El Paraíso”, ha supuesto la reconciliación del artista con la calma. Para este cierre, Mikel ha reservado dos de los grandes himnos de Izal: “Copacabana” y “La mujer de verde”, coreados con fuerza por un público muy entregado. Tras este último estallido de energía colectiva, el pamplonés ha bajado el telón de su primer y emocionante concierto en el Roig Arena.











