Vehículo de la Policía Nacional. EFE/Mariscal. menores
Vehículo de la Policía Nacional. EFE/Mariscal

La Policía Nacional, a través del Grupo de Menores (GRUME), ha detenido a tres adolescentes de 14 y 15 años como presuntos autores de una violación grupal a una menor de 13 años. Los hechos, que han conmocionado a la comunidad educativa, incluyen delitos de agresión sexual con acceso carnal, contra la intimidad y revelación de secretos, al confirmarse que los implicados grabaron los abusos y los mostraron a terceros.

Los hechos: del instituto a un centro comercial

La investigación apunta a que la agresión se gestó el pasado 10 de febrero, según ha avanzado el diario Las Provincias. La víctima, alumna de 1º de la ESO, había mantenido una relación consentida el día anterior con uno de los detenidos en los aseos del instituto. Sin embargo, al quedar nuevamente a la salida de clase para ir a un centro comercial, el joven se presentó acompañado de otros dos amigos y un cuarto menor de 13 años, quien resulta inimputable por su edad.

Según el relato de la denuncia, una vez en los baños del establecimiento comercial, los jóvenes cerraron la puerta con pestillo y forzaron a la menor a mantener relaciones con todos ellos a pesar de su negativa explícita: «No quiero nada con vosotros», llegó a manifestar la víctima. Las cámaras de seguridad del recinto confirman que los menores permanecieron en el interior de los aseos durante unos 40 minutos.

El descubrimiento y la intervención judicial

El caso no trascendió de inmediato debido al estado de «vergüenza y culpa» de la menor. Fue la dirección del Instituto de Educación Secundaria (IES) la que dio la voz de alarma dos días después, tras recibir la alerta por otro alumno sobre la existencia de grabaciones de contenido sexual que circulaban entre el alumnado. Al activar el protocolo de agresión sexual, la menor relató lo sucedido en el centro comercial.

Tras pasar a disposición de la Fiscalía de Menores, se han decretado las siguientes medidas cautelares para los tres detenidos: Libertad vigilada bajo supervisión institucional, orden de alejamiento y prohibición de comunicación con la víctima a menos de 50 metros y asistencia obligatoria a cursos de educación sexual y formación en igualdad.

La defensa de los menores sostiene que hubo consentimiento

Por su parte, los abogados de los menores detenidos sostienen que las relaciones fueron consentidas. Su defensa se apoya en la ausencia de lesiones físicas en el informe del médico forense y en capturas de pantalla de conversaciones que, según afirman, probarían la conformidad de la menor.

Actualmente, los implicados están expulsados temporalmente del centro, aunque legalmente podrían regresar a las clases, dado que la víctima ha optado por abandonar el instituto, evitando así el quebrantamiento de la orden de alejamiento.