Miles de falleras acuden a terminar el gigantesco manto floral de la Virgen. / MANUEL BRUQUE (EFE)
Miles de falleras acuden a terminar el gigantesco manto floral de la Virgen. / MANUEL BRUQUE (EFE)

Valencia vive este miércoles la segunda jornada de la Ofrenda a la Virgen de los Desamparados, uno de los actos más emotivos de las Fallas 2026. Desde las 15:30 horas, miles de falleros recorren las calles del centro histórico hasta la Plaza de la Virgen para depositar sus ramos, que poco a poco van completando el esperado manto floral de la patrona.

Con el avance de la tarde, uno de los secretos mejor guardados de las Fallas comienza a desvelarse. El diseño del manto, que se construye en directo con cada ramo, ya deja ver su composición principal, despertando la atención de quienes siguen el desfile en directo.

El tapiz de este año muestra una escena protagonizada por dos figuras —una mujer y un niño— que aparecen de espaldas y avanzan juntos, rodeados de flores. Sobre ellos, destaca la silueta de una paloma blanca, uno de los elementos más visibles desde las primeras horas de la Ofrenda.

El diseño del manto ha sido creado por la ilustradora valenciana Xenia Magraner, quien ha aportado una propuesta artística cargada de significado para uno de los actos más simbólicos de las Fallas.

Un manto con mensaje de paz y significado religioso

El diseño del manto de 2026 no es solo una propuesta estética, sino también un mensaje cargado de simbolismo. La escena central evoca valores como la protección, la unión y la esperanza, mientras que el uso de determinados colores refuerza esa lectura emocional.

La paloma blanca, uno de los elementos más reconocibles del conjunto, tiene una doble interpretación. Por un lado, representa la paz, un mensaje universal especialmente presente en el contexto actual. Pero, además, desde el punto de vista religioso, simboliza al Espíritu Santo, reforzando así el carácter devocional del acto.

El conjunto se completa con flores blancas y amarillas que aportan luz al diseño, mientras que el fondo, dominado por tonos rojizos, añade contraste y profundidad al tapiz floral.

Un trabajo colectivo que se revela en directo

El manto no se conoce en su totalidad hasta que la Ofrenda avanza, ya que se construye en tiempo real gracias a los miles de ramos que entregan las comisiones falleras. Detrás de este proceso se encuentra el equipo de vestidores, que coloca cada flor siguiendo un diseño previamente marcado.

En total, cientos de miles de flores dan forma a una de las imágenes más icónicas de las Fallas, en un proceso que combina precisión técnica y tradición. El manto podrá contemplarse durante varios días una vez finalizada la Ofrenda, aunque su permanencia dependerá de las condiciones meteorológicas. En principio, se mantendrá instalado en la Plaza de la Virgen hasta finales de la semana, convirtiéndose en uno de los principales puntos de visita tanto para valencianos como para turistas antes de su retirada progresiva tras las Fallas.