Mañana, sábado 28 de marzo exactamente a las 20.30 horas, 54 edificios y monumentos emblemáticos de València apagarán sus luces durante una hora. Entre los inmuebles incluidos en esta acción se encuentran las Torres de Serranos, las Torres de Quart, la Lonja, el Ayuntamiento y distintos campanarios de barrios como Carpesa, Borbotó, Massarrojos y Benifaraig. El apagado se extenderá a edificios municipales y otros monumentos históricos repartidos por todo el término municipal, cubriendo una gran parte del entramado urbano.
El consistorio ha coordinado la acción para que el apagón se realice de manera simultánea en todos los inmuebles participantes. La iniciativa afectará tanto a monumentos históricos como a instalaciones modernas del Ayuntamiento, generando un impacto visual notable en toda la ciudad. Los responsables municipales han trabajado en logística y comunicación para que el apagado se realice de forma ordenada, garantizando la seguridad de los edificios y de los ciudadanos durante la acción.
El motivo de este apagón se centra en reforzar la concienciación sobre el consumo energético y el impacto ambiental, según explican fuentes municipales. Julia Climent, concejala de Gestión de Recursos, ha señalado que la acción busca enviar un mensaje a la ciudadanía sobre la importancia de reflexionar sobre el modelo de ciudad que se desea construir y sobre cómo el uso responsable de la energía puede incidir en la sostenibilidad urbana. La edil ha subrayado que el gesto cobra relevancia en un contexto marcado por fenómenos climáticos extremos, olas de calor intensas y lluvias torrenciales, que evidencian la necesidad de tomar medidas a nivel local con impacto global.
El concejal de Mejora Climática y Eficiencia Energética anima a los vecinos a sumarse a la iniciativa
Por su parte, Carlos Mundina, concejal de Mejora Climática y Eficiencia Energética, ha animado a los vecinos a sumarse a la iniciativa desde sus hogares y espacios privados. “La transición hacia una ciudad más eficiente y comprometida con el medio ambiente empieza con acciones locales, pero su repercusión puede ser global”, ha asegurado. Mundina ha destacado además que València refuerza diariamente su compromiso con la sostenibilidad, mediante políticas de ahorro energético, fomento del transporte público y promoción de espacios urbanos más verdes.
El apagón incluirá monumentos históricos, edificios administrativos y estructuras simbólicas repartidas por toda la ciudad, combinando los centros históricos con barrios periféricos. Según fuentes del Ayuntamiento, la acción ha sido diseñada para generar un efecto visual impactante, recordando a los ciudadanos la relevancia de la energía en la vida cotidiana y la importancia de tomar decisiones responsables.
Los técnicos municipales han confirmado que todos los edificios afectados cuentan con protocolos de seguridad durante el apagado, evitando cualquier riesgo para instalaciones y visitantes. Además, se ha previsto la participación de distintos equipos de comunicación para documentar la acción y difundir imágenes que reflejen la magnitud del apagón en la ciudad.
En palabras de Julia Climent, la iniciativa pretende hacer visible el compromiso de València con la eficiencia energética, pero también generar un debate entre los ciudadanos sobre cómo pequeñas acciones individuales y colectivas pueden contribuir a una ciudad más sostenible y resiliente frente al cambio climático. “Este apagón no es solo apagar luces, sino también un momento para reflexionar sobre nuestro consumo y la ciudad que queremos dejar a futuras generaciones”, añade la concejala.
Una práctica de conciencia ambiental colectiva
El consistorio invita a todos los vecinos a sumarse a la acción desde sus hogares, apagando luces y aparatos innecesarios, y convirtiendo el gesto simbólico en una práctica de conciencia ambiental colectiva. La combinación de edificios emblemáticos y participación ciudadana permitirá que el apagón se perciba como un evento urbano y social, reforzando el mensaje de responsabilidad y cuidado del entorno.
Con esta acción, València demuestra su compromiso con la sostenibilidad, el medio ambiente y la eficiencia energética, proyectando una imagen de ciudad que prioriza la concienciación y la acción colectiva sobre el consumo responsable.












