Los objetos más perdidos son DNI, carteras, llaves, mochilas, gafas, móviles y paraguas. Metrovalencia recogió durante el pasado año un total de 6.604 objetos perdidos por los usuarios en sus estaciones, paradas, trenes y tranvías.
Estos objetos recogidos por el personal de la empresa pública se guardan durante un mes en las estaciones. Posteriormente van a un almacén habilitado en las instalaciones de Metrovalencia. Transcurrido dicho periodo de tiempo, y si sus dueños no lo han reclamado, se entregan a la Policía Local de València. La recuperación de objetos por parte de sus dueños se cifra en un 26,25 %, 1.734 objetos durante 2025. El porcentaje restante es entregado a la Policía Local de València o trasladado a un punto verde.
En cuanto al tiempo que se tarda en recuperar un artículo varía si existe algún elemento identificativo o el cliente lo reclama. Cuando se trata de un objeto de valor se suele retirar incluso la misma jornada de su pérdida.
Objetos más y menos habituales
Según los datos registrados, en 2025 se olvidaron 18 objetos de media al día y 550 por mes. Los objetos que se olvidan más habitualmente y por orden numérico son: DNI (667), carteras y monederos (541), llaves (472), mochilas (380), gafas (262), móviles (261). También distintos carnés (pasaportes, permiso de conducir, tarjeta sanitaria…) (223), y paraguas (78).
De esta forma, en diciembre y enero, el personal de FGV encuentra más tarjetas bancarias por las compras de Navidad. Mientras que en marzo, por las Fallas, cualquier tipo de objetos. En mayo, con la llegada del buen tiempo, las gafas de sol aparecen en los asientos vacíos. En otoño, en octubre, cuando el mal tiempo hace su aparición, los paraguas, bufandas y guantes tienen que ser retirados asiduamente.
Llama la atención una serie de artículos que cuesta creer que los usuarios se olviden, como bicicletas, muletas, maletas o carros de bebé. También desaparecen sombreros, sombrillas, gorras, cámaras de fotos. Incluso se pierden disfraces, uniformes de todo tipo, medicamentos, pantallas, ordenadores y tabletas, neveras portátiles e informes médicos.
También sorprende que se olviden dosis de insulina y adrenalina, cascos de motos, cédulas bucales y hasta un televisor, bastones de ciegos e incluso un orinal de bebé.














