El Gremio de artistas falleros cuentan con un mural en la Universitat Politécnica. Obra de Andreu Meseguer Torres y Sofía Delgado Alcíbar, está situado junto al casal de la falla de la UPV, en la fachada exterior del centro infantil Vera.
El mural fusiona ciencia, fallas, divulgación científica e igualdad. En él, los artistas plasman el interior de un típico taller fallero, con diferentes escenas que remiten a los distintos procesos que se llevan a cabo para dar vida a una falla, como el modelado, empapaleado o pintura. Y rinde homenaje especialmente a las artistas falleras.
«Los talleres de fallas siguen siendo espacios mayoritariamente ocupados por hombres, si bien es una realidad que poco a poco va cambiando. Y este cambio es el que hemos querido representar y visibilizar en este mural, que está protagonizado por dos mujeres artistas falleras» , apuntan Andreu Meseguer y Sofía Delgado.
Inspirado en ninots ganadores de La Ciència a les Falles
El mural está inspirado en algunos de los ninots y escenas ganadoras de las dos ediciones celebradas hasta el momento del concurso «La Ciència a les Falles», en la categoría de fallas infantiles.
Así, se puede ver, a una de las artistas falleras pintando un ninot que recuerda al de Jane Goodall que formó parte del monumento con el que el año pasado la comisión Carrera de San Luis-Rafael Albiñana ganó el primer premio -con una falla realizada por el artista Fran Tarazona que visibilizó a grandes referentes científicas como Goodall, Valentina Tereshkova o Marie Curie. Precisamente, al otro extremo del mural la segunda de las artistas está modelando la figura que remite al ninot de la investigadora polaca
Entre ambas, Andreu Meseguer Torres y Sofía Delgado Alcíbar recrean la entrañable y reivindicativa escena del 11F-Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia- con la que la falla Creu i Mislata, de la mano de Álvaro Guija, se hizo con el primer premio en el año 2024, protagonizada por una niña científica en clase. Y a su lado, un fragmento del ninot de Nikola Tesla con el que la comisión Cuba-Puerto Rico, con el artista Álex López, consiguió el segundo premio ese mismo año.








