Festivales 2024 Arts
BigSound en la Ciutat de les Arts

Un juzgado de lo contencioso-administrativo ha estimado la demanda de varios vecinos de València contra el Ayuntamiento por los elevados niveles de ruido registrados durante conciertos y festivales en la Ciutat de les Arts i les Ciències. La sentencia concluye que se vulneraron derechos fundamentales debido a una exposición continuada a niveles acústicos excesivos, especialmente en horario nocturno.

El fallo señala que en el interior de las viviendas se alcanzaron hasta 80 decibelios, superando ampliamente los límites legales. Esta situación, según el juez, afectó al descanso, la intimidad domiciliaria y la integridad física y moral de los residentes, en un contexto de actividades que no eran puntuales, sino reiteradas año tras año.

Además, la resolución pone el foco en la inacción municipal. El tribunal considera acreditado que el Ayuntamiento tenía conocimiento del problema desde al menos 2017, tras múltiples denuncias vecinales, pero no adoptó medidas eficaces ni realizó controles adecuados, especialmente mediciones en el interior de las viviendas, tal y como exige la normativa.

Como consecuencia, la justicia obliga al consistorio a tomar medidas para poner fin a esta situación. Entre ellas, se contempla la posibilidad de modificar las condiciones de los eventos, limitar su actividad o incluso revocar autorizaciones y reubicar festivales y conciertos que se celebran en este enclave.

La sentencia también reconoce el derecho de los vecinos a ser indemnizados por daño moral, fijando una compensación de 3.000 euros para cada uno de los 46 demandantes. El juez entiende que la exposición prolongada al ruido genera perjuicios, incluso sin necesidad de informes médicos que los acrediten.

Periodo de presentación de recursos

El Ayuntamiento ha anunciado que estudiará el fallo y no descarta presentar recurso, ya que la sentencia no es firme. Desde el consistorio recuerdan que los hechos denunciados se remontan a etapas anteriores del gobierno municipal, aunque admiten la necesidad de analizar la situación actual.

Por su parte, los organizadores de festivales como el Festival de les Arts han mostrado su disposición a dialogar con las administraciones para encontrar soluciones que permitan compatibilizar la actividad cultural con el descanso vecinal.

La resolución judicial abre ahora un periodo de incertidumbre sobre el futuro de los grandes eventos musicales en la ciudad, al tiempo que refuerza las exigencias de control acústico en entornos urbanos densamente poblados.