Julia Vizcayno, Fallera Mayor Infantil de València 2027
Julia Vizcayno, Fallera Mayor Infantil de València 2027

Julia Vizcayno Orero ha pronunciado este miércoles 14 de octubre su primer discurso como Fallera Mayor Infantil de València 2027 durante el acto de su proclamación en el Ayuntamiento. Con la emoción de quien ve cumplido un sueño que había imaginado muchas veces, la pequeña ha dedicado sus primeras palabras a explicar qué significan las Fallas en su vida y cómo afronta la responsabilidad de representar a todos los niños y niñas falleros de la ciudad.

Su intervención, pronunciada en valenciano, ha estado marcada por los recuerdos de infancia, el agradecimiento a las personas que la han acompañado hasta este momento y el orgullo de formar parte de una fiesta que considera mucho más que una celebración. Para Julia, las Fallas son una manera de querer València, cuidarla, celebrarla y compartirla.

Un sueño hecho realidad

«Encara em costa un poquet creure que hui estiga així». Con esta confesión, Julia Vizcayno ha comenzado un discurso en el que ha reconocido la emoción de ocupar un lugar que durante años había observado desde la admiración.

La Fallera Mayor Infantil ha recordado cómo miraba a las anteriores representantes infantiles preguntándose qué sentirían al vivir una experiencia tan especial. Ahora, convertida en protagonista, asegura comprender aquella emoción, aunque todavía le resulte difícil encontrar las palabras para describirla.

Su nombramiento supone la culminación de un sueño ligado a los recuerdos más bonitos de su infancia, en los que las Fallas han estado presentes desde sus primeros trajes de valenciana hasta las noches de plantà de su comisión, las bandas de música y las mascletades que hacen temblar el corazón.

València, una ciudad que se siente como casa

Uno de los pasajes más emotivos de la intervención ha llegado cuando Julia ha explicado qué representa València para ella. «Perquè per a mi València és això, casa», ha afirmado, antes de evocar las flores que anuncian marzo, el olor a pólvora, la música de las bandas y las fallas que aparecen en las calles.

También ha recordado la imagen de una ciudad llena de gente, luz y sonrisas, una sensación que cada año anuncia la llegada de las fiestas.

Desde esa mirada infantil, la nueva representante ha defendido que las Fallas son mucho más que una fiesta. Son una forma de expresar el amor por la ciudad, de hacerla más propia, cuidarla y compartirla con los demás.

Una manera de vivir la tradición que, según ha explicado, ha tenido la suerte de conocer desde pequeña y que ahora podrá representar oficialmente durante todo el ejercicio fallero.

La responsabilidad de representar a todos los niños y niñas

La ilusión por cumplir su sueño ha convivido en el discurso con la conciencia de la responsabilidad que supone convertirse en Fallera Mayor Infantil de València.

Julia ha recordado que detrás de este cargo hay una ciudad entera y miles de niños y niñas que viven las Fallas con la misma ilusión que ella. Por eso, ha prometido representar a València tal como la siente: «Amb alegria, amb orgull i amb molt d’amor».

Entre sus deseos para los próximos meses figuran mirar cada falla con los ojos de una niña, emocionarse con cada mascletà, disfrutar de cada pasacalle y vivir la ofrenda a la Mare de Déu dels Desemparats con una emoción que espera guardar para siempre en la memoria.

La nueva Fallera Mayor Infantil ha expresado su intención de aprovechar cada experiencia, sin perder esa mirada infantil que constituye precisamente una de las señas de identidad de su reinado.

Una amistad que comienza con su Corte de Honor

Julia Vizcayno también ha dedicado unas palabras a las niñas que la acompañarán durante 2027. Ha reconocido que todavía no saben cuántas veces reirán juntas, cuántos abrazos compartirán ni cuántos momentos acabarán convirtiéndose en recuerdos que rememorarán cuando sean mayores.

Sin embargo, sí tiene claro que este día marca el comienzo de una amistad muy especial.

La Corte de Honor será su compañera en los actos oficiales, las visitas y las celebraciones que conformarán el calendario fallero. Juntas compartirán una experiencia que, más allá de los compromisos institucionales, estará marcada por los vínculos personales y las vivencias propias de una etapa irrepetible.

El agradecimiento a su comisión y a su familia

La Fallera Mayor Infantil ha reservado también un espacio destacado para su comisión, Rosario-Plaza Calabuig, de la que se ha mostrado orgullosa de formar parte.

En su discurso ha recordado que detrás de cada niña que tiene un sueño hay personas que hacen posible que se cumpla: quienes acompañan en los momentos de nervios, ofrecen un abrazo cuando aparece el miedo y celebran las alegrías como si fueran propias.

Ese agradecimiento se ha extendido especialmente a su familia, a la que ha reconocido haberle enseñado a amar las Fallas y a comprender que ser fallera no consiste únicamente en ponerse un traje bonito. Significa querer una fiesta, querer a las personas, compartir, trabajar juntos y amar València.

También ha agradecido que le permitan seguir siendo ella misma durante el año que ahora comienza. Porque, como ha expresado, quiere continuar siendo una niña que tiene la suerte de vivir un sueño muy grande.

Un año para vivir con los ojos abiertos y el corazón lleno de ilusión

En la recta final de su intervención, Julia ha vuelto a dar las gracias a València por su luz, su música, su pólvora, sus flores, su arte y sus Fallas. Sobre todo, por permitirle representar a la ciudad en un año que espera vivir intensamente.

Su promesa es afrontar cada momento con los ojos bien abiertos, una sonrisa siempre preparada y el corazón lleno de ilusión.

«Hui comença el nostre any. El meu any. El de la meua meravellosa Cort d’Honor», ha proclamado, haciendo extensivo el inicio de su reinado a todos los niños y niñas que, como ella, aman y siempre amarán las Fallas.

Julia Vizcayno Orero inicia así una etapa que estará marcada por la emoción, la amistad y el descubrimiento de una fiesta que forma parte de su vida desde pequeña. Su despedida, con un «Visca València i visquen les Falles», ha resumido el sentimiento con el que afronta el privilegio de representar a la infancia fallera durante 2027.