La muestra hace un repaso por la amplia y polifacética obra del español

El Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM) ha presentado este jueves la exposición ‘La mujer en la obra de Julio González’, una muestra que reúne 148 piezas y que se enmarca en la conmemoración del 150 aniversario del nacimiento del artista. El acto ha tenido lugar en el Auditorio Carmen Alborch y ha contado con la participación de la secretaria autonómica de Cultura, Marta Alonso Rodríguez; la directora del museo, Blanca de la Torre; el heredero y administrador de la Fundación Julio González, Philippe Grimminger; y la comisaria de la exposición, Brigitte Leal.

La exposición constituye una selección inédita de los fondos del museo. La muestra pone el foco en la representación de la mujer en la producción de Julio González. A través de pinturas, dibujos y esculturas, se evidencia cómo este tema atraviesa toda su trayectoria artística, desde sus primeras etapas hasta su evolución hacia la abstracción.

El recorrido incluye retratos familiares y de mujeres de la vida moderna, así como desnudos académicos y abstractos, figuras reales e idealizadas y alegorías de carácter histórico y político. Esta diversidad permite observar la transformación estilística del artista, que transita de las formas plenas a las vacías y de la figuración a la abstracción, manteniendo siempre la figura femenina como eje central de su obra.

Un recorrido entre vida, historia y creación

La exposición plantea una organización tanto cronológica como temática, subrayando las principales etapas de la evolución de González y estableciendo vínculos entre su vida personal y su producción artística. En este sentido, se abordan aspectos como los retratos de su entorno familiar, la representación de la mujer campesina y urbana, las maternidades o las figuras de lectoras, junto a otras formas más cercanas a la abstracción.

Especial relevancia adquieren sus esculturas, que incorporan una fuerte carga simbólica. En ellas se refleja la emancipación de las mujeres contemporáneas y su progresivo paso de la esfera privada a la pública, así como la conquista de espacios de expresión y visibilidad. Estas piezas dialogan con el contexto histórico y social en el que fueron concebidas.

Asimismo, la muestra pone de relieve la influencia del entorno familiar del artista, especialmente su relación con el taller de orfebrería de sus tías y de su esposa. Este contexto se vincula con la creación de objetos decorativos y con el desarrollo de un nuevo lenguaje plástico en torno al cuerpo femenino durante las décadas de 1920 y 1930.

El legado y las mujeres clave en su memoria

La exposición también rinde homenaje a las mujeres que contribuyeron a preservar y difundir la obra de Julio González. Entre ellas destaca su hija, la artista abstracta Roberta González, cuya producción permanece aún pendiente de un estudio más amplio al margen de la influencia paterna.

Junto a ella, se reconoce el papel de Carmen Martínez y Viviane Grimminger, herederas que ampliaron los fondos del IVAM mediante diversas donaciones. Su contribución ha sido clave para consolidar la colección del museo y para hacer posible una muestra de estas características, centrada en la figura de la mujer como elemento esencial en la obra del artista.