La Guardia Civil y el Servicio de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria en Valencia han intervenido alrededor de 150 kilogramos de salsa procedente de China que estaba en mal estado. Según la investigación realizada, su destino final era el consumo humano.
Según se ha dado a conocer hoy por medio de un comunicado de la Benemérita, los hechos ocurrieron el pasado 25 de noviembre cuando la Guardia Civil y el Servicio de Vigilancia Aduanera realizaron una inspección en la localidad de Manises. En el lugar se encontraba descargando un contenedor no frigorífico procedente de China, en cuyo interior se hallaban tres cajas de corcho blanco. Una vez abiertas se comprobó que desprendían un fuerte olor fétido.
Tras verificar su contenido se constató que el fuerte olor procedía de unas bolsas de salsa que, según las instrucciones de las mismas, debían conservarse a una temperatura inferior a -18 grados centígrados.











