La llegada de la primera ola de calor del verano ha venido acompañada de los primeros sobresaltos en la Comunitat Valenciana. Durante la jornada del domingo se registraron cuatro incendios o conatos de incendio en Camporrobles, Estivella, Quart de les Valls y Santa Pola, obligando a movilizar numerosos medios de extinción en un fin de semana marcado por las altas temperaturas y el elevado riesgo de fuego.
El incendio más relevante se produjo en Estivella, donde fue necesaria la intervención de cinco medios aéreos, dos unidades de Bomberos Forestales de la Generalitat y una autobomba. La evolución del fuego obligó incluso al cierre preventivo del puerto de Sagunt para facilitar las labores de carga de agua de los aviones anfibios y al corte de la carretera N-234. El incendio quedó extinguido alrededor de las 17 horas.
Horas antes, Emergencias había movilizado efectivos para sofocar un incendio de vegetación en Camporrobles, donde trabajaron un medio aéreo, tres unidades de Bomberos Forestales y tres autobombas. También durante la tarde se declaró un conato en Quart de les Valls, extinguido pocas horas después.
La jornada concluyó con un incendio forestal en Santa Pola, en la provincia de Alicante, donde intervinieron medios aéreos y terrestres hasta lograr estabilizar la situación durante la noche.
Los cuatro incidentes se produjeron apenas unas horas antes de la activación de los avisos por la primera ola de calor del verano, un episodio que, según las previsiones meteorológicas, mantendrá temperaturas excepcionalmente elevadas hasta mediados de semana y aumentará el riesgo de incendios forestales en buena parte del territorio valenciano.
🔥El nivell de preemergència de risc d’incendis forestals hui 22/06 és:
🟠Alt a tota la Comunitat Valenciana, excepte al litoral de València#JoDicStopAlFoc pic.twitter.com/IOJybl3LKd
— Emergències 112CV (@GVA112) June 22, 2026
Alcaldes en alerta ante un verano complicado
La sucesión de incendios ha reforzado la preocupación de los municipios con mayor superficie forestal. Así quedó patente en una tertulia celebrada con los alcaldes de Yátova, Olocau, Vilamarxant y Albal, quienes coincidieron en señalar que la prevención debe realizarse durante todo el año y no únicamente durante los meses de verano.
El alcalde de Yátova, Miguel Tórtola, defendió que la mejor herramienta contra los incendios sigue siendo el trabajo previo. En su municipio, con una extensa masa forestal y cerca de 400 kilómetros de caminos, las actuaciones se centran en la apertura de franjas auxiliares, la mejora de accesos y las labores de mantenimiento durante los meses de invierno.
«Intentamos trabajar en invierno porque creo que es lo lógico y sensato. La prevención se lleva a cabo en invierno para que no pase nada en verano«, explicó.
«Ahora estamos preocupados todo el año»
Uno de los mensajes más contundentes llegó de la mano del alcalde de Olocau, Antonio Ropero, quien considera que la realidad climática ha cambiado completamente la gestión municipal.
«Eso de ser alcalde y preocuparse en verano se acabó hace años. Ahora estamos preocupados todo el año», afirmó.
Ropero advirtió de que los efectos del cambio climático avanzan más rápido que la capacidad de reacción de las administraciones y reclamó una estrategia más ambiciosa para la gestión forestal. A su juicio, las actuaciones se están realizando, pero con una lentitud excesiva para responder a los riesgos actuales.
Más recursos y mayor implicación ciudadana
Desde Vilamarxant, Héctor Troyano subrayó la dificultad de mantener en condiciones óptimas términos municipales de gran extensión. El alcalde explicó que las tareas preventivas se concentran especialmente en el paraje natural municipal de Les Rodanes y en los montes de utilidad pública.
No obstante, insistió en que la prevención también depende de la colaboración vecinal. En este sentido, destacó las campañas impulsadas para fomentar la limpieza de parcelas urbanas y rústicas, una medida que considera esencial para reducir la carga combustible y limitar la propagación de posibles incendios.
Troyano defendió además que la inversión en prevención nunca será suficiente y reclamó que las administraciones mantengan e incrementen las ayudas destinadas a estas actuaciones.
La experiencia de la DANA marca la gestión de emergencias
El alcalde de Albal, José Miguel Ferris, vinculó la prevención de incendios con una visión más amplia de la gestión de emergencias tras la experiencia vivida con la DANA.
Aunque su municipio presenta una realidad territorial muy diferente a la de las localidades de interior, Ferris explicó que el Ayuntamiento mantiene campañas de requerimiento a propietarios para que limpien solares y parcelas, evitando así riesgos de incendios, plagas y problemas de salubridad.
Los cuatro alcaldes coincidieron finalmente en que la coordinación entre administraciones ha mejorado, aunque todavía existen importantes márgenes de mejora tanto en la rapidez de actuación como en la dotación de recursos.
Con los incendios de este fin de semana como primer aviso y la primera ola de calor ya instalada, los municipios valencianos afrontan los próximos meses con una mezcla de preocupación, vigilancia y trabajo preventivo para tratar de minimizar el riesgo de nuevos fuegos.






