Iberdrola está llevando a cabo, a través de i-DE, su empresa distribuidora, una inversión de más de 10 millones de euros en Riba-roja de Túria para renovar infraestructuras eléctricas afectadas por la dana.
La principal actuación consiste en el rediseño de la subestación transformadora ubicada en el polígono industrial El Oliveral, con el objetivo de modernizar la instalación, aumentar su fiabilidad y reforzar su resiliencia frente a posibles futuras inundaciones.
La compañía ha destinado 7,3 millones de euros a la modernización del parque de 132 kilovoltios y a la renovación completa del sistema de 20 kV. Para ello, se han instalado dos Centros Integrados de Media Tensión sobre una plataforma elevada de más de un metro y medio para minimizar el riesgo por inundación.
Además, la subestación incorpora el primer Conjunto Integral de Control (CIMC), que concentra el nuevo sistema de telecomunicaciones, así como los sistemas de protección y control, entre otros elementos. Esta infraestructura también se ha situado sobre una base de hormigón elevada para aumentar la distancia respecto al suelo.
También se ha sustituido uno de los dos transformadores por una nueva unidad de 40 megavoltioamperios de potencia ubicada sobre una estructura en altura.
Otra parte importante de la inversión se ha destinado a la renovación de 46 centros de transformación repartidos por distintos puntos de la localidad, así como al soterramiento de más de un kilómetro de línea eléctrica en el polígono industrial de El Oliveral.
Estos trabajos han supuesto una inversión adicional de 3,4 millones de euros.
Actuaciones dentro del plan il·lumina
Las actuaciones forman parte del plan il·lumina, mediante el que Iberdrola está invirtiendo 100 millones de euros para rediseñar la red eléctrica afectada por la dana e incorporar nuevas medidas de resiliencia y digitalización.
Ignacio García Bosch, responsable del proyecto, ha destacado que estas actuaciones permitirán tanto a particulares como a las industrias de la zona “contar con una red del futuro gracias a la importante inversión en instalaciones más compactas, modernas y resilientes”.
Además, García Bosch ha señalado que gran parte de los trabajos se están ejecutando sin interrumpir el suministro eléctrico gracias al uso de grupos electrógenos, con el objetivo de minimizar las molestias a los clientes.
Para desarrollar este proyecto, la compañía ha conformado un equipo específico de 35 profesionales y cuenta además con la colaboración de alrededor de 1.000 operarios de empresas contratistas, principalmente de la zona.












