Cada año son más los ciudadanos que se suman a la celebración de la noche de Halloween. Pero para cumplir con la tradición anglosajona del “truco o trato” es necesario contar con un buen disfraz, un sector que cada año se adapta a las peticiones del mercado y apuesta por presentar novedades.
Entre los niños vuelven a triunfar los clásicos: vampiros, fantasmas o calabazas son algunos de los disfraces más demandados por el público infantil pero no los únicos. Los cuentos clásicos y los personajes cinematográficos cobran especial protagonismo en la noche de Halloween como es el caso de la película ‘La Monja’, uno de los disfraces estrella de la temporada.
A pesar de la repercusión económica que supone la fiesta de Halloween, desde el sector juguetero aseguran que se trata de una de las campañas más cortas del año. Por eso tienen claro su objetivo: desestacionalizar la venta de disfraces.
A punto de concluir con la celebración de Halloween, las empresas jugueteras ya tienen la vista fija en su próxima campaña. Será el 23 de noviembre cuando el Black Friday marque el pistoletazo de salida de las compras navideñas.












