Los bomberos del Ayuntamiento de Valencia realizan un espectacular simulacro de incendio en la iglesia de San Nicolás. Realizan un ejercicio de entrenamiento en un entorno único donde cada intervención requiere precisión, coordinación y mucho respeto por el patrimonio.

Durante la maniobra, trabajan distintos escenarios para mejorar la respuesta ante una posible emergencia en un edificio con gran afluencia de personas y características muy particulares. Este tipo de entrenamientos permite adaptarse a espacios reales, optimizar la coordinación entre equipos y estar preparados para actuar donde más se necesita.

Este tipo de entrenamientos son habituales. A principios de año tuvo lugar un simulacro similar en la Lonja de la Seda. Los bomberos de Valencia demostraron su capacidad de respuesta ante una emergencia. Los agentes consiguieron llegar a los diez minutos del aviso con una llamada al 112 a las 11:36 horas. El supuesto fuego afectaba a las bóvedas del Salón Columnario, una estructura de madera, con dos personas de visita en el interior.

Los agentes inspeccionan la zona afectada, localizado el foco del incendio y atienden a las víctimas simuladas siguiendo los protocolos habituales en este tipo de emergencias. Se trata de una acción en varios edificios de la ciudad como l’Hemisfèric de la Ciudad de las Artes y en Mercavalencia.