Cultivado en el Parque Natural de la Albufera, el tomate de El Perelló es uno de los productos estrella y de calidad que posee un alto contenido nutricional, gracias a su cultivo de producción mediante métodos naturales, que le da ese sabor especial y lo hace único y codiciado.

Otro de sus mayores secretos, y el principal, es la arena de playa sobre la que las tomateras hunden sus raíces. Un terreno inerte que filtra el agua con que se riegan las matas y que, al estar al nivel del mar, tiene una cantidad de sales minerales que la planta convierten en azúcares y que le dan ese sabor poderoso.

Ha vivido un boom en los últimos años y ya no sólo se consume en las zonas próximas. El Perelló ha sabido ‘vender’ uno de sus principales alicientes (que no el único). Y es que, pocos paladares se resisten a degustar la pulpa dulce y carnosa de este producto y, como cada año por estas fechas, ¿por qué no darle un buen mordisco in situ?