Música, color y espectáculo en una tarde mágica

Melchor, Gaspar y Baltasar acudieron a saludar a los miles de niños y niñas de Valencia que esperaban con expectación la llegada de sus majestades.

Era primera hora de la tarde y con escenario el puerto de Valencia cuando los tres reyes magos, Melchor, Gaspar y Baltasar llegaban después de un largo viaje recorriendo medio mundo a La Ciudad del Turia. Allí los más pequeños, con nervios y expectación, acudieron a recibir a sus majestades de Oriente. La estrella más mágica les había guiado hasta la ciudad para saludar a los más inocentes que con ganas esperaban a lo largo de todo el recorrido. Algunos incluso llevaron sus cartas para entregarlas personalmente y en mano a su Rey preferido.

Trás la llegada en barco de los tres Reyes Magos, Sara Larrazábal, FMIV los recibió en nombre de todos los niños y niñas de  Valencia. La ciudad había preparado una cabalgata con color, música y expectáculo para preceder como se merece a los tres personajes bíblicos. Un gran número de carrozas desfilaron desde  la Alameda hasta la plaza del Ayuntamiento donde mientras, el grupo valenciano Pop Corn, animaba con canciones a todos los niños y niñas desde el propio balcon del ayuntamiento. Algunas de las carrozas ya son tradicionales tradicionales como las de los equipos deportivos de nuestra ciudad como el Valencia CF o el Levante UD La Cabalgata y otras nuevas, creadas para la ocasdión, bajo la dirección artística de La Fam.

La cabalgata contó con 12 compañías de animación y teatro; un total de 36 carrozas, más de cien actores y alrededor de 400 figurantes. Juntos repartieron cerca de 10.000 kilos de caramelos sin gluten. Con todo ello, y con la animación de los niños y niñas de Valencia llegarón los Reyes Magos a la plaza del Ayuntamiento una vez allí Melchor, Gaspar y Baltasar desde el balcón del emblemático edificio opfrecieron sus discursos a los más pequeños que escuchaban las palabras de sus majestades. Los tres coincidieron en sus consejos donde lo más importante era copncienciar de las necesidades del resto de niños de mundo que no tienen las mismas oportunidades ni recursos y necesitan de recusos básicos.

El acto culminó con la recepción de los Reyes en el salón de cristal a todos los niños y niñas que quisieran subir a conocerlos.