Cambio exprés para hacer la indumentaria de las falleras mayores de Valencia

La firma que iba a hacer los trajes renuncia por motivos personales y se tendrá que convocar un nuevo concurso

La Junta Central Fallera cambia de indumentarista de las falleras mayores de Valencia 2020 y también de las dos cortes de honor. Por tanto, a estas alturas no se sabe cuándo estarán los trajes de las máximas representantes falleras. La firma Esperanza Pradas, seleccionada en el concurso del Ayuntamiento de Valencia para confeccionar todos estos encargos renuncia por motivos personales. Estaba previsto el estreno de la indumentaria para el 9 de enero y para el fin de semana de la Gala de la Cultura.

La firma se iba a encargar ella sola de crear el primer y el segundo traje oficial de la corte mayor e infantil, es decir, 48 trajes que ahora tendrán que hacerse rápido para que lleguen a tiempo. Esto evidencia que los responsables de indumentaria de Junta Central Fallera no ponen en valor el trabajo de los indumentaristas. Como se prevía, una sola indumentaria no puede hacerse cargo de confeccionar medio centenar de trajes en tan poco tiempo. Cabe recordar que la hasta ahora indumentarista oficial tenía otorgados la confección de la corte mayor e infantil, algo que no se recuerda en los últimos años, ya que normalmente una firma se solía hacer responsable de los trajes tradicionales de las niñas y otra de las mayores.

Prueba de ello, es que las grandes firmas se están negando a hacer indumentaria oficial en esas condiciones. No hay un respeto a los fabricantes, orfebres e indumentaristas, así nos los han hecho saber los propias firmas artesanas a este medio. Hay que recordar que la indumentaria y el valor de la seda fue un factor importante para el reconocimiento de la Unesco como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.

La firma ganó por un céntimo la valoración económica de la corte mayor. En el caso del concurso de indumentaria infantil, esta firma que ha renunciado ganó por 450 euros a la otra firma que se presentó. Desde la Junta Central Fallera reconocen que “su obligación era supervisar el proceso y ya le habían trasladado su preocupación. Agradecen la honestidad de la firma al renunciar porque de lo contrario no se hubiera podido rescindir el contrato. Ha renunciado y lo hemos aceptado”.